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AFIRMACIONES CIENTÍFICAS PARA LA CURACIÓN
PARAMAHAMSA YOGANANDA
Dedicado a mi Gurudeva, Guianavatar Swami Sri Yukteswar,
con amor, reverencia y devoción.
Primera parte
TEORÍA DE LA CURACIÓN
1. Origen del efecto de las Afirmaciones
La palabra del hombre es el Espíritu en el nombre. Las
palabras habladas son sonidos producidos por las
vibraciones de los pensamientos. Los pensamientos son
vibraciones emitidas por el ego o por el alma. Deberíais
saturar cada una de vuestras palabras con las poderosas
vibraciones de vuestras almas. Si un hombre es incapaz de
infundir en sus palabras la fuerza del espíritu, el suyo
es un lenguaje muerto. Cuando hablamos demasiado, o cuando
exageramos o falseamos los hechos, nuestras palabras se
vuelven tan inefectivas cual balas de papel disparadas con
un rifle de juguete. Es por ello que tanto las palabras
como las plegarias de personas locuaces o inescrupulosas
en su lenguaje, suelen carecer de poder para operar un
cambio positivo en el curso de los acontecimientos. Las
palabras de los hombres deberían expresar no solamente la
verdad, sino también su propia comprensión y realización
[de dicha verdad]. Un lenguaje desprovisto de la fuerza
del espíritu, se asemeja a una coronta de maíz desprovista
de sus granos.
El Poder Espiritual de la Palabra Humana
Palabras colmadas de sinceridad, convicción, fe e
intuición, actúan como bombas vibratorias altamente
explosivas, cuyo estallido desintegra las rocas de las
dificultades, operando la transformación deseada. Evitad
pronunciar palabras desagradables, aun cuando se refieran
a hechos verídicos. Cuando, ante un conflicto, repetimos
afirmaciones sinceras, con plena comprensión, sentimiento
y determinación, éstas atraen infaliblemente la ayuda de
la Omnipresente Fuerza Cósmica Vibratoria. Apelad a dicho
Poder con confianza infinita, desechando toda duda; de
otro modo la flecha de vuestra atención errará el blanco.
Una vez que hayáis sembrado en la tierra de la Conciencia
Cósmica las semillas de vuestras oraciones, no las
excavéis a menudo, con el objeto de comprobar si han
germinado o no... Concededles a las fuerzas divinas la
oportunidad de operar ininterrumpidamente.
El Poder Divino del Hombre
No existe nada superior a la Conciencia Cósmica o Dios. Su
poder sobrepasa infinitamente los límites de la mente
humana. Así pues, buscad sólo Su ayuda, lo cual no
significa que deberíais volveros pasivos, inertes o
crédulos, así como tampoco que deberíais despreciar el
poder de vuestras propias mentes. El Señor ayuda a quienes
se ayudan a sí mismos. Él os ha dotado de los poderes de
la voluntad, la concentración, la fe, la razón y el
sentido común, con el objeto de que hagáis uso de ellos en
vuestros esfuerzos por liberaros de las perturbaciones
físicas y mentales. Deberíais aplicar todos estos poderes,
más apelando simultáneamente a la ayuda de Dios.
Al emitir vuestras oraciones o afirmaciones, hacedlo
siempre con la confianza de que estáis empleando vuestros
propios poderes –poderes recibidos de Dios- ya sea para
sanaros a vosotros mismos o a otros. Pedid la ayuda divina;
más simultáneamente tomad conciencia del hecho de que sois
vosotros mismos quienes estáis haciendo uso, como los
amados hijos del Señor, de los dones que habéis recibido
de Él - la voluntad, la emoción y la razón- para resolver
todos los complejos problemas de la vida. Debería
establecerse un equilibrio entre el concepto medieval de
la dependencia total del hombre con respecto a Dios, y el
hábito moderno de depender totalmente del ego.
Aplicación de la Voluntad, el Sentimiento y la Razón
La actitud mental debería adaptarse al tipo de afirmación
que se aplique: afirmaciones relacionadas con la voluntad,
deben acompañarse de una enérgica determinación;
afirmaciones relacionadas con los sentimientos deben
acompañarse de devoción; afirmaciones relacionadas con la
razón, deben acompañarse de un claro entendimiento. Cuando
se desea sanar a otros, se debe seleccionar un _ tipo de
afirmación que concuerde con el temperamento del paciente,
sea éste activo, imaginativo, emotivo o reflexivo.
Condición - fundamental en la práctica de toda afirmación
es la intensidad de la atención, más la continuidad y la
repetición son también factores de considerable
importancia. Repetid atenta y reiteradamente vuestras
afirmaciones, saturándolas de devoción, voluntad y fe... y
no os inquietéis por los resultados: éstos habrán de
producirse naturalmente, como fruto de vuestros esfuerzos.
Durante el proceso de curación física, la atención debe
concentrarse en los infinitos poderes de la mente y no así
en la enfermedad misma, ya qué esto último puede debilitar
la fe. Cuando se trata de superar perturbaciones mentales,
tales como el temor, la ira, los malos hábitos, etc., la
concentración debe fijarse en la cualidad opuesta a la que
se desea vencer. Así por ejemplo, para superar el temor,
debe cultivarse la conciencia del valor; para superar la
ira, la conciencia de la paz; para superar la debilidad,
la conciencia de la fortaleza; para superar la enfermedad,
la conciencia de la salud, etcétera.
Origen Mental de las Enfermedades Crónicas
Cuando luchamos por recuperar la salud perdida, a menudo
solemos prestar mayor atención al poder avasallador de la
enfermedad en lugar de concentrarnos plenamente en la
posibilidad de sanar; en esta forma, permitimos que la
enfermedad corporal se convierta en un hábito tanto mental
como físico. Este fenómeno se manifiesta especialmente en
las personas tensas y aprensivas. Todo pensamiento
depresivo, todo pensamiento de felicidad, de irritabilidad
o de calma, graba su surco sutil en las células cerebrales,
fortaleciendo nuestras tendencias ya sea hacia la
enfermedad o hacia el bienestar.
Nuestras subconscientes "ideas-hábitos", ya sea de salud o
de enfermedad, ejercen una poderosa influencia sobre
nuestro ser. Las enfermedades rebeldes - tanto mentales
como físicas- poseen siempre una profunda raíz en la mente
subconsciente. Para eliminar la enfermedad es necesario
arrancar estas ocultas raíces. Es por ello que toda
afirmación consciente debe ser practicada con la fuerza
suficiente como para que sea capaz de imprimir [su verdad]
en la mente subconsciente; entonces esta última influirá a
su vez en forma automática sobre la conciencia. Así pues,.
las afirmaciones vigorosas que se practican en forma
consciente, actúan tanto sobre la mente como sobre el
cuerpo a través de la mediación de la mente subconsciente.
Las afirmaciones efectuadas con una fuerza aún mayor,
alcanzan no sólo a la mente subconsciente sino también a
la supraconsciente, mágica surtidora de poderes milagrosos.
Toda afirmación de una Verdad debe ser practicada
aplicando en ella la voluntad, el sentimiento, la
inteligencia y la devoción. No debe permitirse que la
atención se distraiga. Es necesario entrenar la atención
cual si se tratase de un niño travieso; cada vez que se
desvía de su objetivo, se le debe traer de regreso y
enseñarle, una y otra vez, en forma repetida y paciente, a
concentrarse en la tarea que se le ha asignado.
Fe y Atención: Dos Factores Necesarios
Si se desea que una afirmación alcance la supraconsciencia,
dicha afirmación debe estar libre de toda duda e
incertidumbre. La atención y la fe operan cual antorchas,
capaces de conducir hasta las mentes subconsciente y supraconsciente incluso aquellas afirmaciones que se
practican sin una plena comprensión de su significado.
La paciencia y la repetición atenta e inteligente, operan
maravillas. Las afirmaciones practicadas para sanar
perturbaciones físicas o mentales crónicas, deberían
repetirse con frecuencia, profundidad y continuidad, hasta
que lleguen a formar parte integrante de nuestras más
hondas convicciones intuitivas. Jamás deberíamos prestar
atención alguna al hecho de que el estado de nuestra salud
permanezca estacionario o incluso se agrave. Es preferible
morir - si la muerte ha de venir- con la convicción de
poseer una salud perfecta, antes que con la idea de que se
es víctima de un mal físico o mental incurable.
Aun cuando, de acuerdo al conocimiento actual del hombre,
la muerte constituya irrevocablemente el fin de nuestro
cuerpo, el poder del alma es capaz de modificar la "hora
señalada".
2. La Curación es Producida por la Energía Vital
Jesús afirmó: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda
palabra que sale de la boca de Dios". (Mateo 4:4)
La "Palabra" es la Energía Vital o la Fuerza Cósmica
Vibratoria. La "boca de Dios" es el bulbo raquídeo,
ubicado en la parte posterior del cerebro la cual se
adelgaza progresivamente, fundiéndose en la médula espinal.
Esta zona del cuerpo humano, la más vital de todas,
constituye el divino portal ("boca de Dios") a través del
cual penetra la "Palabra" o Energía Vital que sostiene al
hombre. En las escrituras hindúes y cristianas, la Palabra
es designada con los términos de Om y Amén,
respectivamente.
Sólo aquel Poder Perfecto [el de la Palabra o Energía
Vital] es capaz de restablecer la salud; todos los métodos
de estimulación externos actúan sólo en la medida en que
cooperan con la Energía Vital, y carecen de todo valor en
su ausencia.
Curación de Acuerdo al Temperamento
Las drogas prescritas por la medicina, los masajes, los
ajustes de la columna vertebral y las estimulaciones
eléctricas, pueden servir de ayuda en la recuperación de
la perdida armonía de las células, ya sea a través de su
acción química sobre la sangre o a través de su efecto
fisiológico. Estos métodos externos suelen a veces
cooperar con la Energía Vital en el proceso de la curación,
mas carecen de todo poder si se les aplica a un cuerpo
muerto, del cual la Energía Vital se ha retirado.
Pocos son los que saben que, de acuerdo a la naturaleza
particular de cada individuo - sea ésta imaginativa,
intelectual, idealista, emocional, volitiva o combativa-
es posible aplicar en forma especial ya sea la imaginación,
la razón, la fe, la emoción, la voluntad, o el esfuerzo,
respectivamente. Coué ha destacado el valor de la
autosugestión *;
(* El método de psicoterapia utilizado por Coué se basaba
en el poder de la imaginación, y no así en el poder de la
fuerza de voluntad. Recurriendo a afirmaciones tales como:
"Diariamente estoy mejorando en todos aspectos", Coué
pedía a sus sujetos que las repitiesen una y otra vez,
cuando sus mentes estuviesen en un estado receptivo. Su
teoría era que las afirmaciones penetrarían en la
subconsciencia, desplazando los pensamientos que inducían
ansiedad o conducían a la enfermedad)
más una persona de tipo intelectual no es susceptible a la
sugestión, y sólo reaccionará ante una discusión
metafísica acerca del poder de la conciencia sobre el
cuerpo, puesto que le es indispensable comprender los "cómo"
y "por qué" del poder de la mente. Si un individuo de esta
naturaleza aprende, por ejemplo, que a través de la
hipnosis es posible producir ampollas en el cuerpo --como
lo afirma William James en sus Principios de psicología-
podrá asimismo comprender el hecho de que la mente sea
igualmente capaz de curar una enfermedad. Si la mente es
capaz de alterar la salud, es asimismo capaz de
restablecerla. Las diferentes partes del cuerpo han sido
desarrolladas a través del poder de la mente: es ella la
que supervisa la formación de las células corporales y
puede también revitalizarlas.
La autosugestión es igualmente de poco valor en un
individuo dotado de una voluntad poderosa. Este tipo de
persona puede sanar de una enfermedad mediante la
aplicación de afirmaciones capaces de estimular su
voluntad en lugar de su imaginación. Mas la autosugestión
tiene su aplicación en quienes están dotados de un
temperamento fundamentalmente emotivo.
El Poder de la Emoción y de la Voluntad
Es conocido el caso de cierto individuo mudo, que recuperó
la facultad de hablar al huir de un edificio en llamas. La
aguda impresión emocional recibida ante el espectáculo de
las llamas, le llevó a gritar: "Fuego! Fuego!",
olvidándose de que hasta entonces no había sido capaz de
hablar. El impacto de la violenta emoción conquistó su
subconsciente "enfermedad-hábito". Este suceso constituye
un ejemplo ilustrativo acerca del efecto del poder de una
atención intensamente focalizada.
Encontrándome en plena travesía India y Ceylán, durante mi
primer viaje marítimo, me vi súbitamente acosado por un
acceso de vómitos y mareo. El incidente me perturbó
bastante, pues hizo presa de mí sorpresivamente,
precisamente cuando me encontraba disfrutando de mi
primera experiencia en una habitación flotante (mi
camarote) y una aldea que navega. Decidí entonces no
volver a permitirme jamás caer víctima de semejante treta
de mi organismo. Adelantando un pie, lo fijé firmemente
sobre el suelo de mi cabina, y le ordené a mi voluntad no
volver nunca a aceptar la experiencia del mareo. Y aun
cuando posteriormente volví a viajar por mar en numerosas
ocasiones - durante un mes entre Japón y la India,
cincuenta días entre Calcuta y Boston, y veintiséis días
entre Seattle y Alaska – jamás volví a ser presa del mareo
Estimulación de la Energía Vital
Los poderes de la voluntad, la imaginación, el
razonamiento y la emoción, no pueden por sí solos efectuar
curación física alguna. Ellos operan solamente como
agentes diversos, los cuales, de acuerdo al temperamento
de cada individuo, pueden estimular la energía vital; mas
es ésta quien sana la enfermedad. En un caso de parálisis
del brazo, por ejemplo, si la voluntad o la imaginación
son estimuladas en forma continua, la energía vital puede
fluir repentinamente a los tejidos enfermos.
restableciendo la normalidad del brazo.
La repetición de las afirmaciones debería realizarse en
forma firme y continuada, con el objeto de que la fuerza
de la voluntad, de la razón o de la emoción, posea la
intensidad suficiente como para estimular la energía vital
inactiva, recanalizándola hacia las funciones normales.
Jamás se debería despreciar la importancia de los
esfuerzos repetidos con una profundidad cada vez mayor.
Cuando se planta un árbol, el éxito de la empresa depende
de dos factores: la potencia de la semilla y las
condiciones del terreno. Asimismo, cuando se trata de
sanar una enfermedad, dos factores son esenciales: el
poder del terapeuta y la receptividad del paciente.
He aquí dos citas bíblicas que demuestran que tanto el
poder del terapeuta como la fe del enfermo son necesarias:
"Luego Jesús, sintiendo en sí mismo la virtud (la fuerza
curativa) que había salido de él..." "Y le dijo: Hija, tu
fe te ha sanado."
El Conocimiento de los Grandes Terapeutas
Los grandes hombres dotados de realización divina y del
poder de sanar a otros, no curan las enfermedades en forma
accidental, sino que aplican un conocimiento preciso.
Comprendiendo plenamente el control de la energía vital,
ellos proyectan hacia el enfermo una corriente estimulante,
la cual, al penetrar en él, es capaz de armonizar el flujo
de dicha energía en su organismo. Durante el proceso de
curación, tales hombres ven de hecho cómo las leyes
psico-físicas de la Naturaleza operan en los tejidos del
enfermo, restableciendo la normalidad.
Personas dotadas de un menor grado de realización
espiritual también son capaces tanto de sanarse a sí
mismas como a otros, dirigiendo mentalmente el flujo de la
energía vital, a través de la representación visual
interna, hacia la región corporal afectada.
El restablecimiento de la salud física, mental o
espiritual, puede producirse en forma instantánea. La
oscuridad hacinada a través de las edades en un
determinado aposento, puede ser disipada en un instante,
con sólo encender una luz en él, más no así luchando por
ahuyentar las tinieblas. Pero nadie puede predecir en qué
preciso momento será sanado, de modo que nunca se debería
fijar un límite de tiempo determinado p3ra el
acontecimiento. Es la fe - y no así el tiempo- lo que
determinará cuando se consumará la curación. Los
resultados dependerán del correcto despertar de la Energía
Vital y del estado en que se encuentren las mentes
consciente y subconsciente del individuo afectado. La
falta de fe paraliza la Energía Vital, obstaculizando la
obra perfecta de este médico divino. arquitecto del cuerpo,
y obrero maestro.
El esfuerzo y la atención son fundamentales para alcanzar
el grado de profundidad en la fe, la voluntad o la
imaginación, que impulsarán automáticamente la energía
vital a operar la curación. Tanto la ansiedad como la
expectación con respecto a los resultados debilitan la
fuerza de la verdadera fe. Si el hombre no emplea su
voluntad y su fe, la energía vital permanece adormecida,
inoperante.
Se requiere cierto tiempo para revivificar la fuerza de
una voluntad, una fe o una imaginación debilitadas, en un
paciente que sufre de una enfermedad crónica, pues los
pensamientos mórbidos se encuentran sutilmente grabados en
sus células cerebrales.
Así como el mal hábito de la "conciencia de enfermedad"
suele requerir de un largo tiempo para desarrollarse, se
necesita también de un cierto tiempo para que el buen
hábito de ""a conciencia de la salud" se restablezca.
Si afirmáis, por ejemplo: "Estoy sano", mas
simultáneamente pensáis, en lo más hondo de vuestras
mentes, que dicha afirmación es inefectiva, el resultado
será semejante al que se obtendría si se ingiriese una
potente droga, tomando al mismo tiempo otro fármaco que
contrarreste los efectos de la primera. Al igual que con
el uso de cualquier medicamento, cuando se emplea el
pensamiento con el objeto de obtener una curación, debe
tomarse la precaución de no neutralizar los pensamientos
curativos mediante pensamientos negativos. Para que un
pensamiento pueda operar activamente en forma exitosa,
deberá estar imbuido de una fuerza de voluntad tal, que
sea capaz de resistir la oposición de los pensamientos
contrarios.
El Poder de las Afirmaciones Yace en la Verdad
Para que puedan ser efectivos, los pensamientos deben ser
comprendidos y aplicados en forma correcta. Al penetrar
por vez primera en la mente humana, las ideas suelen
hacerlo en forma cruda, sin sufrir digestión alguna; para
ser asimilados, requieren, pues, una profunda reflexión.
Un pensamiento desprovisto de convicción espiritual carece
de todo valor. Es por esto que quienes aplican las
afirmaciones sin comprender la verdad en la cual se basan,
esto es, la indisoluble unión entre el hombre y Dios,
obtienen resultados muy pobres; de allí que se lamenten de
la carencia de poder curativo de los pensamientos.
3. Curación Física, Mental v Espiritual
En su aspecto mortal, el hombre está dotado de una
naturaleza triple, y anhela la liberación de todas las
formas de sufrimiento, esto es:
1) La curación de las enfermedades corporales.
2) La curación de las enfermedades de la mente -
enfermedades psicológicas- tales como el temor, la ira,
los malos hábitos, la conciencia del fracaso, la carencia
de confianza y de iniciativa, etcétera.
3) La curación de las enfermedades del espíritu, tales
como la indiferencia, la carencia de un propósito en la
vida, el dogmatismo y la soberbia intelectual, el
escepticismo, el satisfacerse con el aspecto material de
la existencia, y la ignorancia tanto de las leyes de la
vida como de la divinidad del hombre.
Es de fundamental importancia el asignar igual valor a la
prevención y a la curación de estos tres tipos de
enfermedades simultáneamente.
La mayoría de los hombres fija su atención en la curación
de los problemas físicos exclusivamente, debido a que
éstos son los más tangibles y obvios. Más las gentes no se
percatan del hecho de que las verdaderas causas de todas
las aflicciones humanas, yacen en las perturbaciones
mentales tales como la ansiedad, el egoísmo, etc. y en la
ceguera espiritual, que impide percibir el divino
significado de la vida.
Una vez que un hombre ha destruido en sí las bacterias
mentales de la intolerancia, la ira y el temor, y ha
liberado su alma del poder de la ignorancia, es muy poco
probable que sufra de enfermedades físicas o de
privaciones materiales.
Cómo Prevenir las Enfermedades Físicas
La obediencia a las leyes físicas de Dios, constituye el
mejor método para prevenir toda enfermedad corporal.
Evitad los excesos en la alimentación. Una gran mayoría de
personas muere a causa de su propia gula, y de su
ignorancia con respecto a los hábitos dietéticos correctos.
Obedeced las divinas leyes de higiene. La práctica de la
higiene de la pureza mental es superior a la higiene
física, mas no por ello debe despreciarse la importancia
de esta última. No viváis, sin embargo, conforme a reglas
de higiene tan rígidas, que la menor desviación de ella os
perturbe.
Prevenid el desgaste físico, mediante el dominio del
método apropiado para conservar la energía física y para
proveer al cuerpo de una inagotable cantidad de energía
vital, a través de la práctica de los ejercicios de Self
Realization Fellowship.
Prevenid el endurecimiento de las arterias por medio de la
dieta adecuada.
Evitad someter al corazón a un trabajo exclusivo; el temor
y la ira fatigan este órgano. Tanto a través de la
práctica del método de Self RealizQtion Fellowship, como
del cultivo de la serenidad mental, brindadle al corazón
el reposo necesario.
Si estimamos que la cantidad de sangre expulsada en cada
contracción de los ventrículos del corazón suma alrededor
de ciento quince mililitros, este órgano movería un peso
equivalente a ocho kilogramos de sangre en un minuto. Así
pues, en el lapso de un día, el corazón impulsaría
aproximadamente doce toneladas de sangre, y en un año este
valor ascendería a cuatro mil toneladas. Estas cifras
demuestran el enorme trabajo desarrollado por el corazón.
Generalmente se considera que el corazón reposa entre cada
contracción (durante el período diastólico o de expansión)
con lo cual recibiría, cada veinticuatro horas, un
descanso total de nueve horas. Este período diastólico,
sin embargo, no corresponde a un verdadero reposo, sino
que constituye simplemente una etapa de preparación para
el movimiento sistólico siguiente. Las vibraciones
provocadas por la contracción de los ventrículos
reverberan a través de los tejidos cardíacos durante su
relajación, y por lo tanto el corazón nunca se encuentra
realmente en reposo.
Estando el músculo cardíaco sometido día y noche a un
continuo desgaste de energía, naturalmente tiende a
extenuarse. Por consiguiente, sería de considerable valor
para el mantenimiento de la salud, el depararle a este
músculo un reposo adecuado. El control consciente del
sueño, el aprender a dormir y a despertar a voluntad,
constituyen parte del entrenamiento yoga, una de cuyas
fases capacita al hombre para regular los latidos
cardíacos. Cuando se es capaz de controlar conscientemente
el palpitar del corazón, se ha alcanzado el dominio sobre
la muerte. Tanto el descanso físico como la renovación de
la energía producidos durante el sueño normal, constituyen
sólo un pálido reflejo de la maravillosa calma y fortaleza
obtenidas a través del "sueño consciente", en el cual
incluso el corazón reposa.
Dijo San Pablo (Corintios 15:31): "...por la gloria que en
orden a vosotros tengo en Cristo Jesús, nuestro Señor,
cada día muero", esto es, la santa paz que acompaña a la
Conciencia del Cristo, descansa o detiene el corazón.
Numerosos son los pasajes bíblicos que revelan el hecho de
que los antiguos profetas dominaban el arte del reposo
cardíaco, ya fuese a través de la meditación científica o
de la total entrega espiritual a Dios.
En el año 1837, cierto conocido fakir hindú llamado Sadhu
Haridas, fue sepultado bajo tierra por orden de Ranjit
Singh, Maharajá de Punjab, como parte de un experimento
rigurosamente controlado.
Bajo constante vigilancia, este hombre permaneció
enterrado durante cuarenta días, en el interior de una
cavidad completamente amurallada. Al cabo de dicho plazo,
su cuerpo fue desenterrado ante la presencia de numerosos
dignatarios de la corte, además de algunos caballeros
ingleses, entre quienes se contaba el Coronel Sir. C. M.
Wade, de Londres. Sadhu Haridas reasumió la respiración y
se reintegró a la vida normal. Con ocasión de un
experimento anterior, dirigido por el Rajá Dhyan Singh en
Jamu, Cachemira, Sadhu Haridas permaneció sepultado
durante cuatro meses. Este hombre había dominado el arte
tanto de controlar como de hacer descansar el corazón.
Cómo Prevenir las Enfermedades Mentales
Cultivar la paz y la confianza en Dios. Liberad vuestras
mentes de todo pensamiento perturbador, colmándolas de
amor y de dicha. Tomad conciencia de la superioridad de la
curación de tipo mental sobre la terapia física. Desechad
los malos hábitos, bajo cuyo influjo vuestras vidas se
vuelven miserables.
Cómo prevenir las Enfermedades Espirituales
Es posible hacer que nuestras mentes se vuelvan cada vez
más espirituales, mediante el método de liberarnos de todo
concepto de mortalidad y de mutabilidad, conceptos que
limitan nuestro ser. El cuerpo no es sino vibración
materializada, y debería ser reconocido como tal. La
conciencia de la enfermedad, de la decadencia y de la
muerte, puede ser desalojada por medio de la comprensión
científica tanto de las profundas leyes que unifican la
materia y el Espíritu, como de la calidad ilusoria de la
manifestación del Espíritu en forma de materia, de lo
Infinito en forma finita. Creed firmemente que habéis sido
creados a imagen del Padre, y que por lo tanto sois
inmortales y perfectos.
La ciencia ha comprobado que incluso la más ínfima
partícula de materia, o la más mínima onda de energía, son
indestructibles; el alma - o la esencia espiritual del
hombre- es también indestructible. La materia sufre
cambios; el alma sufre experiencias cambiantes. A los
cambios radicales se les denomina muerte; mas la muerte ~
el cambio de la forma física- no altera ni destruye la
esencia espiritual.
Numerosos son los métodos de concentración y de meditación
que se suelen enseñar, mas los métodos de Self Realization
Fellowship son los más efectivos. Aplicad en vuestras
vidas diarias la paz y el equilibrio que experimentáis
durante la práctica de la concentración y de la meditación.
Conservad vuestra ecuanimidad incluso en medio de
circunstancias difíciles. No os dejéis avasallar por
emociones violentas; aun frente a lo acontecimientos más
adversos, erguíos imperturbables.
Evaluación de los Métodos Terapéuticos
Generalmente se considera que la enfermedad es producida
por causas externas, materiales. Pocos tienen conciencia
de que la causa del proceso yace en la inactividad de la
energía vital interna. Cuando los vehículos celulares o
tisulares de la energía vital se encuentran seriamente
lesionados, dicha energía se retira de la región afectada,
dando origen al fenómeno de la perturbación. Tanto las
drogas como los masajes y la estimulación eléctrica,
actúan sobre las células meramente como activantes,
ayudando a inducir a la energía vital a reintegrarse a su
obra de manutención y reparación.
No deberíamos ser extremistas en ningún sentido, sino
adoptar cualquier método terapéutico que consideremos
conveniente, de acuerdo a nuestras convicciones
individuales. Tanto las drogas como el alimento poseen una
acción química definida sobre la sangre y sobre los
tejidos. Puesto que hacemos uso de los alimentos para
mantenernos, por qué habríamos de despreciar los efectos
de los medicamentos o de otros medios terapéutico físicos,
sobre nuestro cuerpo? Mientras la conciencia de la materia
impere en el hombre, los métodos físicos de curación serán
siempre útiles, aun cuando adolezcan de limitaciones,
debido al hecho de que son aplicados desde el exterior.
Los mejores métodos son aquellos que ayudan a la energía
vital a reasumir sus actividades terapéuticas internas.
Las drogas pueden ayudar químicamente, a través de su
acción sobre la sangre y los tejidos; la aplicación de
métodos de estimulación eléctrica también pueden ser de
utilidad. Más ni los medicamentos ni la electricidad son
capaces de sanar por sí solos una enfermedad; todo lo que
pueden hacer es estimular o inducir a la energía vital a
retornar a la región enferma que ha abandonado. Si nos es
posible manejar la acción de la energía vital en forma
directa, es conveniente prescindir de todo agente
terapéutico externo, sea éste una droga o la aplicación de
la electricidad o de cualquier otro instrumento
intermediario.
Aplicación de las leyes Divinas en el Plano Material
Los ungüentos pueden ser de utilidad en el tratamiento de
las escoriaciones, el prurito, las heridas superficiales,
etc. Asimismo, si os habéis fracturado una pierna o un
brazo, no es necesario darle a la energía vital el trabajo
de reacomodar los huesos desplazados, puesto que un
traumatólogo - un hijo de Dios, capaz de servir como
instrumento de Él- puede tratar la fractura por medio del
empleo de su pericia y de su conocimiento de las leyes de
Dios aplicadas al mundo material. Si, mediante el poder
mental, sois capaces de sanar instantáneamente vuestros
huesos quebrados, hacedlo así; mas si carecéis de dicho
poder, sería insensato que aguardaseis hasta adquirirlo
para sanaros.
Podemos ayudar a remover o aliviar la congestión de los
nervios o de las vértebras por medio del ayuno, los
masajes, los tratamientos osteopáticos y reumatológicos,
las posturas del yoga, etc., facilitando así el libre
flujo de la energía vital.
Cómo adquirir Poder sobre la Energía Vital
La curación mental es superior a todos los métodos de
curación física, porque la voluntad, la imaginación, la fe
y la razón constituyen estados de conciencia, que actúan
en forma efectiva directamente desde el interior. Ellas
aportan el poder motivador que estimula y dirige a la
energía vital, induciéndola a desarrollar cualquier tarea
específica.
Tanto la autosugestión como el uso de diversos tipos de
afirmaciones son de utilidad en la estimulación de la
energía vital, mas no son siempre eficaces. Esto último se
debe al hecho de que quienes practican estos métodos,
suelen frecuentemente aplicarlos en forma exclusivamente
mental, sin manejar conscientemente la energía vital y por
tanto sin establecer conexión fisiológica alguna [entre
mente y materia]. Cuando se combinan las técnicas
psicofisiológicas con el poder de la voluntad, la fe y la
razón, controlando y dirigiendo la energía vital en tal
forma que se contacte con el estado supraconsciente, la
curación es segura. En este bienaventurado estado de la
Realidad, comprendemos la indisoluble unidad existente
entre la materia y el Espíritu, superando así todo estado
de perturbación.
Las enseñanzas de SeIf Realization FeIlowship aportan el
modus operandi para adiestrar la Voluntad en tal forma que
sea capaz de dirigir a cualquier región del cuerpo la
corriente de la energía vital que vibra efectivamente en
él. A través de la aplicación de este método, es posible
percibir en forma definida el flujo interno de la Fuerza
Cósmica Vibratoria.
4. La Naturaleza de la Creación
La materia no existe tal cual la concebimos habitualmente,
mas sí existe en la forma de una ilusión cósmica; y para
disipar esta ilusión, se requiere de un método definido.
Así como es imposible sanar a un hombre adicto a los
estupefacientes en un solo instante, así también la
conciencia material, que domina al hombre a través de la
ley de la ilusión, no puede ser superada sino por medio
del aprendizaje y la aplicación de la ley opuesta, es
decir, la ley de la verdad.
A través de una serie de procesos de condensación, el
Espíritu se transformó en materia; de aquí que la materia
proceda del Espíritu, y no pueda por lo tanto diferir de
su origen. La materia es una expresión parcial del
Espíritu, en la cual lo Infinito se manifiesta como
finito, lo Ilimitado como limitado. Más, puesto que la
materia no es sino una manifestación ilusoria del
Espíritu, ésta no Existe per se.
Conciencia y Materia
Al comienzo de la creación, el Espíritu -inmanifestado
hasta entonces- se proyectó en la forma de dos naturalezas
diferentes: conciencia y materia. Estas son las dos
expresiones vibratorias del único Espíritu trascendental,
siendo la conciencia una vibración más sutil y la materia
una vibración más burda de Él.
La conciencia es la vibración del aspecto subjetivo del
Espíritu, y la materia es la vibración de su aspecto
objetivo. El Espíritu, como Conciencia Cósmica, es
potencialmente inmanente en la materia vibratoria
objetiva; y, en su aspecto subjetivo, se manifiesta como
la conciencia presente en todas las formas creadas,
alcanzando su máxima expresión en la mente humana y en las
innumerables ramificaciones de los procesos reflexivos,
emotivos, volitivos e imaginativos de ésta.
La diferencia entre Espíritu y materia yace en la realidad
de las vibraciones de ambos; as decir, se trata de una
diferencia de grado, mas no de especie. El siguiente
ejemplo ilustrará mejor este hecho: Aun cuando todas las
vibraciones son cualitativamente semejantes, al oído
humano sólo es capaz de percibir las vibraciones más
burdas, aquellas que oscilan entre los límites de
dieciséis y veinte mil ciclos por segundo; vibraciones de
menos de dieciséis y más de veinte mil ciclos por segundo
son generalmente inaudibles. No existe ninguna diferencia
esencial entre las vibraciones audibles e inaudibles, aun
cuando sí existe una diferencia relativa, de grado, entre
ellas.
A través del poder de Maya – la ilusión cósmica- el
Creador ha hecho que las manifestaciones materiales se
presenten tan claramente diferenciadas e individualizadas
ante la mente humana, que ésta no las asocia en forma
alguna con el Espíritu.
El Pensamiento: La Vibración Más Sutil
Contenida en la burda vibración del cuerpo físico, se
encuentra la vibración más sutil de la corriente cósmica,
la energía vital; e inundando tanto el cuerpo como la
energía vital misma, se encuentra la vibración todavía más
refinada de la conciencia.
Las vibraciones de la conciencia son tan sutiles que no es
posible detectarlas mediante instrumento físico alguno;
sólo la conciencia puede aprehender a la conciencia. Los
seres humanos captan las miríadas de vibraciones emitidas
por las conciencias de otros seres humanos, expresadas a
través de palabras, acciones, miradas, gestos, silencios,
actitudes, etcétera.
Todo hombre lleva estampada en sí la marca vibratoria de
su propio estado de conciencia, y emite una influencia
característica tanto sobre las personas como sobre los
objetos. Así por ejemplo, una habitación en la que mora un
hombre determinado, se encuentra impregnada de las
vibraciones de sus pensamientos. Toda persona dotada de un
cierto grado de sensibilidad, será capaz de percibir
nítidamente dichas vibraciones.
El ego humano --o su sentido de "Yoidad", la distorsionada
imagen mortal del alma inmortal- aprehende la conciencia
en Forma directa, y la materia (el cuerpo humano y todas
las demás formas de la creación) en forma indirecta, a
través de procesos mentales y de percepciones sensoriales.
El ego está, pues, siempre consciente de su propia
conciencia, más no lo está de la materia --ni siquiera del
cuerpo en que él mismo habita- sino cuando fija su
atención en ella. De allí que un hombre que se encuentra
profundamente concentrado en un determinado tema, esté
consciente de su mente, mas no así de su cuerpo.
Cuerpo y Conciencia, Creados por el Hombre en el Estado
Onírico
Todas las experiencias producidas en el estado de vigilia
de un hombre, pueden ser reproducidas en el estado onírico
de su conciencia. Sumido en este estado, el hombre puede
soñar que camina alegremente por un hermoso jardín, y de
pronto se encuentra ante el cadáver de un amigo; entonces
sufre, llora, le duele la cabeza, y su corazón palpita
angustiosamente. O tal vez se presente súbitamente una
tempestad en su sueño, y se sienta entonces mojado y
frío... Más, apenas despierte, el protagonista de los
sueños reirá de todas sus experiencias oníricas.
Existe alguna diferencia entre las experiencias de un
hombre en el estado onírico y sus experiencias en el
estado vigil?. Durante su sueño, este individuo ha
experimentado la materia - manifestada en su propio
cuerpo, en el de su amigo, en el jardín, etc.: y la
conciencia, manifestada en sus sentimientos de gozo y de
dolor. Así pues, ambas conciencias -la de la materia y la
de la conciencia misma- están presentes tanta cuando el
hombre sueña como cuando está despierto.
El hombre es capaz de crear materia y conciencia en un
ilusorio mundo onírico. No debería, pues, serle difícil
comprender el hecho de que el Espíritu, haciendo uso del
poder de maya, haya creado para el hombre el mundo onírico
de la "vida": una existencia consciente que es, en
esencia, tan irreal - tan efímera y cambiante-- como lo
son las experiencias de los sueños.
Maya o la Ilusión Cósmica
El mundo de los fenómenos opera bajo el poder de maya, la
ley de la dualidad o de los estados opuestos, y es por lo
tanto un mundo irreal, cuya existencia oculta la verdad de
la unidad e inmutabilidad divinas. El hombre sueña, en su
aspecto mortal, con las dualidades y los contrastes - con
la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, la
felicidad y el dolor- más, cuando se despierta fin la
conciencia del alma, toda dualidad desaparece, y se
reconoce a sí mismo como el eterno y bienaventurado
Espíritu.
Las Necesidades de la Humanidad Extraviada
Para la desorientada humanidad, tanto la ayuda médica como
la ayuda mental son importantes. Es innegable la
superioridad de la mente sobre el poder de los medios
terapéuticos materiales, más la acción de los alimentos,
las hierbas medicinales y las drogas, aunque más limitada,
es también innegable. A1 hacer uso de métodos mentales
para obtener la salud, no es necesario desdeñar totalmente
los sistemas físicos de curación, ya que estos últimos son
el resultado de la investigación de las leyes físicas de
Dios.
Mientras exista en el hombre la conciencia material de su
cuerpo, éste no debería desdeñar totalmente el uso de las
drogas curativas. Más, tan pronto como su comprensión del
origen inmaterial del cuerpo aumente en el grado
suficiente, su fe en el poder terapéutico de los
medicamentos desaparecerá, ya que comprenderá que toda
enfermedad tiene su raíz en la mente.
La Sabiduría: Suprema Terapia Purificadora
Mi maestro, Sri Yukteswar, jamás afirmó que los
medicamentos fuesen inútiles. Y, sin embargo, entrenó a
sus discípulos en forma al que, habiendo expandido sus
conciencias, cuando caían enfermos muchos de ellos
empleaban exclusivamente el poder mental para sanarse. El
maestro solfa afirmar: "La sabiduría constituye la suprema
terapia purificadora".
Existen individuos, tanto en el Occidente como en Oriente,
que niegan en forma fanática la existencia de la materia,
aun cuando ellos mismos se encuentran todavía dominados
por la conciencia corporal hasta el extremo de sentirse
desfallecer cuando se ven privados de una sola de sus
comidas habituales.
Cuando nos encontramos en aquel estado de realización en
el cual cuerpo y mente, vida y muerte, salud y enfermedad,
nos parecen fenómenos igualmente ilusorios, solamente
entonces nos es lícito afirmar que no creemos en la
existencia de la materia.
Conciencia Humana y Conciencia divina
A través de maya - y de su consecuencia, la ignorancia del
hombre con respecto a su propia alma- la conciencia humana
se encuentra aislada de la Conciencia Cósmica. La mente
humana está sujeta a los cambios y a las limitaciones, mas
la Conciencia Cósmica está libre de toda restricción, y
jamás se compromete en las experiencias de la dualidad:
las experiencias de vida y muerte, salud y enfermedad,
efímeros dolores y alegrías, etc. Siempre impera en la
mente divina una inmutable percepción de la felicidad
suprema.
El proceso de liberación de la conciencia humana se
desarrolla a través del entrenamiento por medio del
estudio, las afirmaciones, la concentración y la
meditación. Este entrenamiento nos enseña a retraer
nuestra atención de las vibraciones del burdo cuerpo y de
las incesantes fluctuaciones de los pensamientos y
emociones, capacitándonos para percibir las vibraciones
más sutiles y estables de la energía vital y de los
estados mentales superiores.
Confiad en el Divino Poder que Yace en Vuestro Interior
Las personas dotadas de una intensa conciencia material,
es decir, quienes acostumbran identificar su "ser" con el
cuerpo físico, deben ser guiadas paulatinamente, a fin de
que aprendan a depender cada vez menos de los medicamentos
y de la ayuda externa en general, y a confiar más y más en
el divino poder que mora en su propio interior

SEGUNDA PARTE: MÉTODO Y PRÁCTICA
5. Técnica de las Afirmaciones
Reglas Preliminares
1) Sentarse enfrentando el Norte o el Este. Escójase una
silla de respaldo recto, desprovista de soportes para los
brazos, y cúbrase a silla con una manta de lana. La lana
sirve al propósito de aislar el cuerpo de las corrientes
magnéticas de la tierra, las cuales tienden a ligar a la
mente a las percepciones materiales.
2) Ciérrense los ojos y concéntrese la atención en la
región del bulbo raquídeo (en la parte posterior del
cuello), salvo que en las instrucciones especificas se
indique otra cosa. Manténgase la espalda recta, el pecho
erguido, el abdomen retraído pero relajado. Inhálase
profundamente, exhalando luego el aliento; repítase esta
operación tres veces.
3) Relájese el cuerpo, y manténgase inmóvil. Desalójense
de la mente todos los pensamientos inquietos, y retírese
la atención de toda sensación corporal, sea ésta térmica,
auditiva, etc.
4) No debe pensarse en el tipo particular de curación que
se necesita.
5) Deséchese toda ansiedad, toda falta de confianza, toda
preocupación. Tómese conciencia, en forma serena y
confiada, de que la divina ley opera efectivamente, y es
omnipotente. Se debe impedir que la duda o la desconfianza
hagan presa de la mente la fe y la concentración permiten
que la ley opere sin ningún obstáculo. Imprímase en 1a
mente el pensamiento de que todos los estados corporales
están sujetos al cambio y son curables, y de que la sola
idea de la existencia de una enfermedad crónica constituye
una ilusión.
TIEMPO: Las afirmaciones deberían aplicarse en el momento
de despertar, en la mañana, o durante el período de
somnolencia que precede al sueño, por la noche Cuando se
practican las afirmaciones en grupo, las reuniones pueden
efectuarse cualquier hora conveniente.
LUGAR: En lo posible debe elegirse un sitio silencioso y
tranquilo. Si es necesario reunirse en un local ruidoso,
deben ignorarse los ruidos y dedicar toda la atención a la
devota práctica de las afirmaciones.
MÉTODO: Antes de comenzar a practicar las afirmaciones,
debe limpiarse la mente de toda inquietud y de toda
preocupación. Elíjase la afirmación que se necesita, y
repítasela en forma completa, comenzando en voz alta y
bajando progresivamente la voz - mientras la repetición se
hace a su vez más lenta- hasta acabar en un murmullo.
Entonces deberá continuarse repitiendo la afirmación en
forma mental solamente, sin mover los labios ni la lengua,
hasta que se sienta que se ha alcanzado una profunda e
ininterrumpida concentración. En este período no debe
caerse en un estado de sopor, sino que debe existir una
profunda continuidad de pensamiento, un pensamiento que
fluye sin interrupción.
Si se continúa con la afirmación mental, ahondando aún
más, surgirá una sensación de paz y de dicha crecientes.
Durante el estado de honda concentración, nuestras
afirmaciones mentales se sumergen en la corriente del
subconsciente, para retornar posteriormente a la esfera de
la conciencia reforzadas con el poder de influir sobre la
mente consciente a través de la ley del hábito.
En aquel período de la práctica en el cual se experimenta
una creciente paz, vuestras afirmaciones llegan aún más
hondo, penetrando en el reino de la supraconciencia desde
dicho reino regresan a la conciencia dotadas esta vez de
un poder ilimitado para influir sobre la mente consciente,
para satisfacer vuestros deseos. No alberguéis duda
alguna, y os será posible comprobar el milagro de esta fe
científica.
Durante las afirmaciones practicadas en forma colectiva
para curar las enfermedades físicas o mentales de algún
miembro del grupo o de otros, procúrese cuidar de que
tanto el tono de voz como la fuerza mental, la
concentración y el sentido de fe y de paz con que se
repiten las afirmaciones, sean todos igualmente uniformes
dentro del grupo.
Las mentes más débiles disminuyen la fuerza de las
afirmaciones colectivas, y pueden incluso desviar el flujo
de poder de su destino, la supraconciencia. Por ello es
indispensable no efectuar movimiento alguno (durante la
práctica) ni permitir que la mente se vuelva inquieta.
Para alcanzar el éxito, se requiere de la concentración de
todos los miembros del grupo.
En las afirmaciones colectivas, el director del grupo
debería leer las afirmaciones en forma rítmica, y el resto
de la concurrencia repetirá sus palabras con el mismo
ritmo y entonación.
Afirmaciones Inspiradas por el Alma
Las afirmaciones que aparecen en el presente libro, han
sido saturadas por la inspiración del alma. Estas semillas
de afirmaciones deberán ser sembradas en la tierra de la
paz supraconsciente, y regadas por la fe y la
concentración vuestras, las cuales crearán las vibraciones
internas activas que promoverán la germinación de las
semillas.
Numerosos son los procesos involucrados entre la siembra
de la semilla de la afirmación, y la obtención de sus
frutos. A fin de que se produzcan los anhelados
resultados, todas las condiciones necesarias para su
desarrollo deberán ser cumplidas. La semilla de la
afirmación debe ser una semilla en buen estado; es decir,
debe estar libre de los defectos de la duda, la inquietud,
y la falta de atención. Deberá sembrársela en la mente y
en el corazón, en forma concentrada, serena y devota; y
deberá regársela con una repetición siempre fresca y
profunda, y con una fe ilimitada.
Evítese siempre la repetición mecánica. A esto se refiere
el mandato bíblico: "No tomarás el nombre del Señor tu
Dios en vano." (Éxodo 20:7). Las afirmaciones deben
repetirse en forma firme, intensa y sincera, hasta que se
alcance un poder tal, que una orden mental, una poderosa
instancia interior, baste para modificar las células
corporales y para urgir al alma a operar milagros.
Etapas del Cántico Mental
Recuérdese nuevamente que las afirmaciones deberían
repetirse en alta voz, con la entonación apropiada,
bajando luego el tono de la voz hasta acabar en un
susurro; pero recuérdese, por sobre todo, que la práctica
deberá hacerse con concentración y devoción. En esta
forma, por medio de la propia convicción con respecto a la
eficacia y la verdad de las afirmaciones, los pensamientos
[contenidos en ellas] son conducidos desde el sentido
auditivo hasta el entendimiento de la mente consciente,
desde allí a la mente subconsciente o automática, y desde
ésta a la mente supraconsciente. Quienes crean, serán
curados por medio de la práctica de estas afirmaciones.
Las cinco etapas a seguir en la repetición de las
afirmaciones son: repetición consciente en alta voz,
repetición en un susurro, repetición mental, repetición
subconsciente. v repetición supraconsciente.
Om o Amén, el Sonido Cósmico
La repetición subconsciente se vuelve ininterrumpida y
automática. Cuando las profundas vibraciones internas de
las afirmaciones se transforman en realización,
implantándose en las mentes consciente, subconsciente y
supraconsciente, entonces se ha llegado a la práctica de
la afirmación supraconsciente. El cantar supraconsciente
consiste en mantener la atención fija, en forma
ininterrumpida, en la verdadera Vibración Cósmica [Om o
Amén), y no en un sonido imaginario.
A medida que se pasa de una etapa a la otra en la práctica
de las afirmaciones, la actitud mental debería cambiar
paralelamente, interiorizándose y concentrándose cada vez
más. La meta consiste en que tanto la persona que practica
la afirmación como el proceso de la práctica misma y la
afirmación en sí, lleguen a identificarse en una sola
entidad indisoluble. La mente debería alcanzar el más
hondo estado (de concentración) en forma consciente - sin
sumirse en el sopor, la divagación mental o la somnolencia
estado en que la atención se encuentre tan intensamente
focalizada, que todo pensamiento se sumerja y se funda en
un solo pensamiento central, cual partículas de metal
atraídas por un imán irresistible.
Los Tres Centros Fisiológicos
Durante las afirmaciones en las cuales se aplica
fundamentalmente la voluntad, deberá fijarse la atención
en el punto medio entre las cejas; cuando se aplican
afirmaciones de tipo intelectual, el centro de la
concentración deberá ser el bulbo raquídeo* ; y en las
afirmaciones de fervor, la concentración deberá centrarse
en el corazón. Según la ocasión, el hombre suele fijar su
mente en forma automática en alguna de estas regiones
fisiológicas; en los estados emocionales, por ejemplo, se
suele percibir el centro cardíaco con exclusión de todo el
resto del cuerpo Por medio de la práctica de las
afirmaciones se adquiere el poder de dirigir la atención
en forma consciente, a las fuentes vitales de la voluntad,
el pensamiento y el sentimiento.
La fe absoluta e inquebrantable en Dios constituye el
supremo método de curación instantánea. Y el más excelso y
productivo de los deberes humanos consiste en realizar un
constante esfuerzo por despertar una fe semejante.
(*El bulbo raquídeo y el punto medio entre las dos cejas
constituyen de hecho los polos positivo y negativo,
respectivamente, de un solo centro de fuerza inteligente.
Paramahansaji solía indicar a veces a los devotos que se
concentrasen en el punto medio entre las cejas, y en otras
ocasiones les ordenaba concentrarse en el bulbo raquídeo,
mas ambos centros constituyen en verdad uno solo, por
medio de su polaridad. Cuando, en forma serena y
concentrada, se fija la mirada en el punto medio entre las
cejas, la corriente proveniente de ambos ojos se dirige
primero hada dicho punto, y luego al bulbo raquídeo.
Entonces aparece en la frente al ojo único de luz astral,
el cual se refleja allí desde el bulbo raquídeo.)
6. Afirmaciones Científicas para la Curación
Al aplicar las afirmaciones contenidas en este libro,
tanto el devoto individualmente como el director de un
grupo pueden leer la afirmación completa, sin interrupción
alguna, o detenerse y repetir algunas frases del texto,
toda vez que lo deseen.
Afirmaciones Terapéuticas Generales
En cada altar del pensamiento, de la voluntad, del
sentimiento, moras Tú, moras Tú. Tú eres todo sentimiento,
toda voluntad, todo pensamiento. Eres Tú quien les guía;
permíteles seguirte, a Ti, permíteles seguirte... permite
que sean, así, como Tú eres.
En el templo de la conciencia mía, la luz -Tu luz- moraba,
y yo no la veía; más sí la veo hoy día. El templo está
iluminado, el templo está sano, unificado.
Soñando, mientras dormía, creía que el templo se había
quebrado, minado por el miedo, la ansiedad y la ignorancia
mías
Minado por el miedo, la ansiedad y la ignorancia mías,
soñando, mientras dormía, creí que el templo se había
quebrado. Tú me has despertado hoy, Tú me has despertado;
Tu templo está sano hoy, Tu templo ha sanado.
Anhelo adorarte a Ti, anhelo adorarte. En la estrella, en
el corazón, en la célula del cuerpo, te amo a Ti, te amo.
Juego contigo en el electrón. Anhelo adorarte en cuerpo,
estrella y constelación. . . Estás en todo. Te adoro en
todo.
Celestial Voluntad Divina, convertida en mi voluntad
humana, en mí brilla, en mí brilla; brilla en mí Tu
voluntad, brilla en mí Tu voluntad. Yo desearé y decidiré,
obraré y me disciplinaré, no guiado por el ego, sino por
Ti, sino por Ti, por Ti. Trabajaré y ejerceré mi voluntad,
pero colma Tú mi voluntad con Tu propia voluntad, con Tu
propia voluntad.
¡Oh Padre, vuélvenos cual niños pequeños, cual niños que
son dueños de Tu reino! La perfección del amor tuyo está
en nosotros. Como Tú, que eres perfecto, como Tú. somos
perfectos. En cuerpo y mente somos sanos, como lo eres Tú,
como lo eres Tú. Somos hijos tuyos, hijos de la
perfección.
Tú estás en todo, y doquiera estás Tú, allí está la
perfección. Tú habitas en el altar de cada célula; Tú
habitas todas las células de mi cuerpo, y ellas están
sanas y perfectas, sanas y perfectas. Hazme sentir que Tú
estás en todas mis células, en todas ellas; Hazme sentir
que Tú estás en cada una de mis células y en todas ellas.
. . en cada una de mis células, y en todas ellas.
Vida de mi propia vida, Tú eres sana, y estás en todas
partes. Tú estás en mi corazón y en mi cerebro, en mis
ojos, y en mi rostro, y en mis miembros; Tú estás en todas
partes. Eres Tú quien mueve mis pies; ellos están sanos,
están sanos. Mis piernas y mis muslos están sanos, están
sanos, pues Tú moras en ellos. Tú sostienes mis muslos,
para que me yerga, para que no caiga. Mis muslos están
sanos, pues Tú estás en ellos, pues Tú estás en ellos.
Tú estás en mi garganta, Tú brillas en mis mucosas, y en
mi abdomen habitas; ellos están sanos, pues Tú estás en
ellos. Tú titilas en mi columna dorsal; está sana, sana.
Tú fluyes en mis nervios; están sanos, sanos. Tú flotas en
mis venas, y en mis arterias flotas; están sanas, sanas.
Eres fuego en mi estómago, fuego en mis intestinos; están
sanos, sanos.
Así como Tú eres mío, así soy yo tuyo. Tú eres perfecto;
Tú eres mi ser, eres mi ser . Tú eres mi cerebro,
resplandeciente y sano, sano... sano, sano.
Libre fluya mi imaginación, libre fluya mi imaginación.
Estoy enfermo cuando así lo creo yo; y cuando así lo creo,
sano estoy. ¡Cada hora, oh, cada momento, en cuerpo y
mente estoy sano y contento, sano y contento!
Soñé el sueño de la enfermedad, pero me he despertado
riendo, al encontrarme todavía bañado en lágrimas, en
lágrimas de alegría, y no de pesar, al comprobar que había
soñado el sueño de la enfermedad. Pues estoy sano en
verdad, estoy sano.
Permíteme sentir Tu amoroso latir, Tu amoroso latir. tú
eres mi Padre, y yo soy Tu hijo. Caprichoso o sumiso, yo
soy Tu hijo. Permíteme sentir Tu saludable latir . La
sabiduría de Tu voluntad, permíteme sentir, la sabiduría
de Tu voluntad.
Afirmaciones Breves
Padre Perfecto, Tu luz fluye a través de Cristo, a través
de los santos de todas las religiones, a través de los
maestros de la India, y a través de mi propio ser. Tu
divina luz está presente en todas las regiones de mi
cuerpo. Estoy sano.
¡Oh, Consciente Energía Cósmica, Tu vida es la vida mía!
Tú espiritualizas y transformas en energía los alimentos
sólidos, líquidos y gaseosos con los cuales sustento mi
cuerpo.
Padre Celestial, las células de mi cuerpo están hechas de
luz, mis células corporales están hechas de Ti. Puesto que
Tú eres perfecto, ellas son perfectas. Puesto que Tú eres
Salud, ellas son sanas. Puesto que Tú eres Espíritu, ellas
son Espíritu. y puesto que Tú eres la vida misma, ellas
son inmortales.
Tu energía dadora de vida renueva y fortalece mi ser.
El poder terapéutico del Espíritu fluye a través de todas
las células de mi cuerpo. Estoy hecho de la única
sustancia universal: Dios.
Padre, tú estás en mí; estoy sano. Tu poder fluye a través
de mí. Mi estómago está sano, pues Tú estás allí.
Reconozco que mi enfermedad es el resultado de mis propias
transgresiones a las leyes de la salud. Por medio de la
dieta correcta, del ejercicio y del recto pensar,
desalojaré de mi el mal realizado.
Padre Celestial, Tú estás presente en cada átomo, en cada
célula, en cada corpúsculo, en cada partícula de los
nervios, del cerebro, de los tejidos. Puesto que estás en
todas las partes de mi cuerpo, yo estoy sano. La perfecta
salud divina inunda todos los oscuros recodos de mi
enfermedad corporal. Su luz brilla en todas las células de
mi cuerpo. Mis células están completamente sanas, pues la
perfección divina está en ellas.
Afirmación para Aplicar el Poder del Pensamiento
Concéntrese el pensamiento en la frente, mientras se
repite lo siguiente:
Pienso y sé que mi vida fluye, pienso y sé que mi vida
fluye del cerebro mío a todo mi cuerpo, fluye. . .
Luminosas centellas atraviesan las entrañas de mis
tejidos. A través de la médula espinal, por mi columna
dorsal veloz se despeña, en rocío y espuma, la corriente
vital... Todas las pequeñas células beben de ella; sus
diminutas bocas destellan. Todas las pequeñas células
beben de ella; sus diminutas bocas destellan.
Afirmaciones Breves
Padre Celestial, eres mío para siempre. Venero Tu
presencia en todo bien, y contemplo Tu bondad a través de
las ventanas de todos los pensamientos nobles.
¡Tu ilimitado y omnipotente poder terapéutico mora en mí,
oh Padre! Manifiesta Tu luz a través de la oscuridad de mi
ignorancia. Doquiera Tu luz bienhechora está presente,
allí mora la perfección; así pues, la perfección está en
mí. Padre Celestial, Tú eres todo sentimiento, todo
voluntad, todo pensamiento. Guía Tú mis sentimientos, mi
voluntad y mis pensamientos; permíteles seguirte,
permíteles ser como eres Tú.
Mis sueños de perfección son los puentes que me conducen
hacia el reino de las ideas puras. Diariamente buscaré la
felicidad más y más en el interior de mi propia mente, y
cada vez la buscaré menos a través de los placeres
materiales.
Dios es el pastor de mis pensamientos inquietos. Él los
guiará hasta Su morada de paz.
Purificaré mi mente mediante el pensamiento de que Dios
guía cada una de mis actividades.
Para Desarrollar un Razonamiento Bien Dirigido
Para estimular la actividad mental y el razonamiento
correcto, aplíquense las siguientes sugerencias:
1) Leer buena literatura, asimilando cuidadosamente su
mensaje.
2) Si se lee durante una hora, escríbase durante dos horas
y reflexiónese tres horas. Esta es la proporción a
observarse si se desea cultivar el poder de la razón.
3) Ocupar la mente en ideas enaltecedoras. No se
desperdicie tiempo en pensamientos negativos.
4) Adoptar el mejor plan de vida que se haya llegado a
formular mediante el ejercicio de la razón.
5) Fortalecer el poder del raciocinio a través del estudio
de las leyes de la mente, descritas en las enseñanzas de
Self-Realization Fellowship.
6) La repetición de las afirmaciones contenidas en el
presente libro, si se lleva a cabo con verdadera fuerza
espiritual, desarrolla e1 poder de la mente. Psicólogos
tanto antiguos como modernos han señalado que la innata
inteligencia del hombre es susceptible de una infinita
expansión.
7) Obedecer las leyes físicas, morales y sociales. Tomando
la norma de considerar dichas leyes como subordinadas a
una ley espiritual superior, el hombre se eleva
gradualmente por encima de todas las leyes menores, para
ser guiado exclusivamente por la ley del Espíritu.
Afirmación para Aplicar el Poder de la Voluntad
Concéntrese la voluntad simultáneamente en la región del
bulbo raquídeo y en el punto medio entre las cejas,
mientras se repite lo siguiente (primero en alta voz y
luego en forma cada vez más suave, hasta acabar en un
murmullo):
Que la energía vital llene mi cuerpo, yo quiero. Con
divina voluntad yo quiero que la energía vital
revivifique, a través de mis nervios y mis músculos todos,
con su hormigueante fuego vibrante, que revivifique quiero
mis miembros y mis tejidos todos, con su ardiente poder
regocijante. En mis glándulas y sistema circulatorio,
fluir te ordeno, a mi mandato soberano. A mi mandato
soberano, arder te ordeno, arder te ordeno, a mi mandato
soberano.
Afirmaciones para Desarrollar la Sabiduría
Concentrarse en la región ubicada bajo la bóveda craneana,
sintiendo allí la presencia del cerebro.
He aquí que en las alcobas de la sabiduría vagan Tus pies.
Tú eres la razón en mi ser, el poder de mi razón. ¡Oh, he
aquí que vagan en mí Tus pies, despertando cada célula
diminuta que en mi cerebro dormita!: invitándola a
recibir, a abrir la puerta, a cuanto bien la mente y los
sentidos aportan, a recibir el conocimiento que Tu ser
aporta.
Pensaré y razonaré. Para pensar, importunarte a ti no
necesito; mas guía Tú mi razón cuando yerre, guíala hacia
la meta correcta. ¡Oh Padre Celestial, oh Divina Madre, oh
Maestro mío, oh Amigo Divino! : solo he venido, y solo me
voy; solo contigo, solo contigo. . . solo contigo, solo
contigo. Tú construiste para mí una morada -una morada de
células vivientes- para mí. Tuya es esta morada mía: la
edificó Tu vida, y por Tu fortaleza fue creada. Perfecta
es Tu morada. Tu morada es perfecta.
Soy Tu hijo, eres mi Padre; ambos moramos en un mismo
templo, ambos moramos en este templo de carne, en este
templo de carne. Tú estás siempre aquí, conmigo, en mi
altar palpitante.
Me separé de ti y, distante, con la oscuridad jugué. Me
separé de ti y, distante,
con el error jugué. Cual hijo rebelde, el hogar abandoné.
Más, rodeado de sombras, he regresado; rodeado de sombras
y marcado con el lodo de la materia, he regresado. Tú
estás aquí, y no puedo ver nada; Tu morada 'es perfecta, y
no veo nada. Estoy ciego; Tu luz está aquí, pero por culpa
mía no veo nada, ¡oh, mía es la culpa de no ver nada!
Tras la cortina sombría se asoma Tu luz, se asoma. Juntas,
oscuridad y luz, no pueden permanecer, no pueden. Juntas,
ignorancia y sabiduría, no pueden permanecer, no pueden.
¡Arroja, oh, arroja de la morada mía la noche sombría, mi
noche sombría! Las células de mi cuerpo, de luz están
hechas; las células de mi cuerpo, de Ti están hechas.
Porque Tú eres perfecto, son perfectas; Porque Tú eres
Espíritu, son Espíritu; Porque Tú eres eterno, son
inmortales. Afirmaciones Breves
Padre Celestial, Tu vida cósmica y yo somos uno. Tú eres
el océano y yo soy la ola: somos uno.
Exijo mi divina herencia, sabiendo intuitivamente que todo
poder y toda sabiduría existen en mi alma en forma innata.
Dios está en mi interior ya mi alrededor, protegiéndome;
así pues, desecharé de mí todo temor, ya que éste cierra
las puertas a la luz de la guía del Señor.
Dios es el Ser interior del hombre, la única Vida del
universo entero.
Estoy sumergido en la luz eterna; ella satura cada
partícula de mi ser. Vivo en esa luz. El Espíritu divino
me colma por dentro y por fuera.
Dios mora en lo más recóndito de mi razón, guiándome hacia
la meta correcta hoy y todos los días.
Concentro todo mi poder y toda mi habilidad para ser capaz
de expresar la Divina Voluntad hoy día; el perfecto
equilibrio y la perfecta paz son míos hoy.
Leyes Subconscientes, Conscientes y Supraconscientes para
Alcanzar el Éxito Material
El éxito se alcanza a través de la obediencia a las leyes
divinas y a las leyes materiales. Tanto el éxito material
como el espiritual son importantes, pero el éxito material
consiste solamente en disponer de lo indispensable para
satisfacer las necesidades de la vida.
La ambición de hacer fortuna debería incluir en sí el
deseo de ayudar a otros. Adquirid todo el dinero de que
seáis capaces, en vuestros esfuerzos por mejorar en alguna
forma vuestra comunidad, vuestro país o vuestro mundo; más
jamás procuréis una ganancia económica a través de
acciones que se opongan a los intereses de la humanidad.
Existen leyes subconscientes, conscientes y
supraconscientes para alcanzar el éxito en el plano
material, así como también para superar toda actitud
mental de fracaso.
Al repetir afirmaciones en forma intensa y concentrada,
tanto apenas se despierta, en la mañana, como
inmediatamente antes de dormirse, se está aplicando la ley
subconsciente del éxito. Toda vez que deseéis conquistar
una meta correcta, desechad toda duda, toda idea de
fracaso; confiad en que, como hijos de Dios, tenéis acceso
a todo lo que le pertenece al Señor.
Tanto la ignorancia de esta ley como la falta de fe en
ella, han privado al hombre de su herencia inmortal. Para
poder hacer uso de los recursos de la Divina Providencia,
debéis destruir las semillas subconscientes de vuestros
pensamientos errados, mediante la constante repetición de
afirmaciones impregnadas de una confianza infinita.
Para poner en operación la ley consciente del éxito, se
debe planear y actuar en forma inteligente, sintiendo en
todo momento que es Dios quien os está ayudando tanto en
la elaboración de vuestros planes como en vuestros
continuos y laboriosos esfuerzos.
La ley supraconsciente del éxito se pone en operación a
través de las oraciones y mediante la comprensión de [la
verdad] la omnipotencia de Dios. No se trata de que
interrumpáis vuestros esfuerzos conscientes, más no
dependáis exclusivamente de vuestras propias habilidades
naturales, sino que pedid además la ayuda divina en todo
lo que emprendáis.
Cuando se combinan estos métodos conscientes,
subconscientes y supraconscientes, el éxito es seguro. No
importa cuantas veces hayáis fracasado, tratad una vez
más.
Afirmación paro el Éxito Material
Tú eres mi Padre, pleno de éxito y pleno de gozo; Yo soy
Tu hijo, pleno de éxito y pleno de gozo. Todas las
riquezas de esta tierra, todas las riquezas del universo,
te pertenecen, son tuyas. Yo soy Tu hijo; las riquezas de
la tierra y del universo me pertenecen, son mías... me
pertenecen, son mías.
Cultivaba pensamientos de pobreza, y equivocadamente creía
que era pobre, y pobremente vivía. Más he regresado a mi
hogar hoy día, y Tu conciencia me ha colmado de fortuna y
de riqueza. Tengo éxito, tengo riquezas; Tú eres mi
tesoro, y soy rico, rico.
Tú eres todo, todo. Tú eres mío. Todo lo poseo, todo. Soy
afortunado, soy rico. Todo lo poseo, todo. Lo poseo todo,
todo, tal cual lo posees todo Tú, tal como Tú. Todo lo
poseo, todo. Tú eres mi Riqueza. y lo poseo todo.
Afirmaciones Breves
Sé que el poder de Dios es ilimitado. Puesto que he sido
hecho a su imagen, yo también estoy dotado de la fuerza
para vencer todos los obstáculos.
Mío es el poder creador del Espíritu. La Inteligencia
Infinita me guía, y resolverá todo problema.
Dios es mi propio Banco Divino, de caudales inagotables.
Siempre seré rico, pues tengo acceso a la Providencia
Cósmica.
Avanzaré con fe perfecta, confiando en el poder del Bien
Omnipresente, el cual me otorgará cuanto necesite, en el
momento en que lo necesite. El sol de la prosperidad
divina irrumpe a través del oscuro cielo de mis
limitaciones. Soy hijo de Dios; todo cuanto es suyo, es
mío.
Para Desvanecer la Ignorancia Espiritual
El éxito espiritual yace en la capacidad para
"sintonizarse" (o ponerse en armonía) conscientemente con
la Mente Cósmica, así como también en la habilidad para
conservar la serenidad y el equilibrio en toda
circunstancia, incluso ante hechos irreparables, tales
como el deceso de los seres queridos u otras pérdidas
semejantes. No deberíais apesadumbraros cuando la ley de
la Naturaleza os separa de aquellos a quienes amáis, sino
que más bien deberíais agradecer humildemente a Dios el
haberos deparado durante algún tiempo el privilegio de
amar, atender y cuidar a uno de sus hijos. Para alcanzar
el éxito espiritual, debemos comprender los misterios de
la vida, y afrontar alegre y valerosamente todas las
circunstancias, conscientes de que los acontecimientos se
desenvuelven de acuerdo a un hermoso plan divino. El
conocimiento constituye la única vía para sanar el mal de
la ignorancia.
Afirmación para el Éxito Espiritual
Tú eres Sabiduría, Tú conoces en verdad el origen y el fin
de todo.
Yo soy Tu hijo, y deseo conocer el verdadero misterio de
la vida, el verdadero y gozoso fin de la vida.
Tu sabiduría, que mora en mi habrá de enseñarme todo
cuanto te es conocido a ti, todo cuanto te es conocido a
Ti.
Afirmaciones Breves
Padre Celestial, mi voz fue creada para cantar Tu gloria.
Mi corazón fue creado para responder a Tu llamado. Mi alma
fue creada como un canal, a través del cual fluyese Tu
amor constantemente, hacia todas las almas sedientas. El
poder de Tu amor crucifica todos mis pensamientos de duda
y de temor; me elevaré así triunfalmente sobre la muerte,
y ascenderé hasta Ti en las alas de la luz.
Desechando de mí todo fardo mental, me relajo y permito
que Dios exprese a través de mí su perfecto amor, su
perfecta sabiduría, su perfecta serenidad.
Mi Padre Celestial es amor, y yo he sido hecho a imagen
suya. Soy la esfera del amor, en la cual brillan todos los
planetas, todas las estrellas, todos los seres, la
creación entera. Soy el amor que anega todo el universo.
Al irradiar amor y buena voluntad hacia otros, abriré la
vía para que el amor de Dios venga a mí. El amor divino es
el imán que atrae hacia mí todo bien.
Sólo mediante los poderes que Dios me presta, me es
posible desempeñar mis deberes; mi deseo mayor es, pues,
complacer al Señor. Dios, y sólo Él, constituye el supremo
amor de mi corazón, la suprema aspiración de mi alma, la
suprema meta de mi voluntad y de mi razón.
Afirmación para el Éxito Psicológico
Soy valiente, soy fuerte. A través de mi ser fluye el
aroma de pensamientos exitosos, fluye a través de mí. Soy
reposado y calmado, dulce y generoso. Soy amor y simpatía,
soy magnético y encantador.
Todos me complacen. Desvanezco todo pesar, todo temor. No
tengo enemigos; soy amigo de todos.
No poseo hábitos fijos: hábitos de comportamiento, hábitos
de alimentación y de pensamiento. Soy libre, libre.
¡Te ordeno, oh Atención, que te dediques, que practiques
la concentración en todo trabajo mío, en toda acción! Soy
capaz de hacerlo todo, cuando así lo creo; cuando así lo
creo, soy capaz de todo.
En iglesias y templos, en plena oración, contra mí se
erguían mis pensamientos errantes, ya mi mente impedían
llegar hasta Ti, ya mi mente impedían llegar hasta Ti.
¡Enséñame a ser dueño una vez más, oh nuevamente, enséñame
a ser dueño de mi cerebro y de mi mente! y pueda así
ofrendártelos a Ti, en la oración y en el éxtasis, en la
meditación y en el ensueño.
Te veneraré a Ti en meditación y soledad. Sentiré Tu
energía fluir en mis manos, en la actividad. Si la pereza
me alejara de Ti, habré de encontrarte en la actividad.
Métodos Combinados
Aun cuando la superioridad de los métodos mentales sobre
los métodos físicos de curación es innegable, se incluyen
en el presente libro algunos ejercicios físicos, para
beneficio de quienes deseen combinar ambos métodos.
Ejercicios para Mejorar la Vista
Concentrarse, con los ojos cerrados, en la región del
bulbo raquídeo, y sentir que el poder de la vista,
presente en los ojos, fluye a través del nervio óptico
hasta la retina. Concentrarse durante un minuto en la
retina, y luego abrir y cerrar los ojos algunas veces.
Girar las órbitas oculares hacia arriba, hacia abajo,
hacia la izquierda y hacia la derecha. Luego mover los
ojos de izquierda a derecha y de derecha a izquierda.
Fijar la mirada en el punto medio entre las cejas
imaginando el flujo de la energía vital, que se dirige
desde el bulbo raquídeo hasta los ojos, transformando
estos últimos en dos focos de luz. Este ejercicio produce
beneficios tanto físicos como mentales.
Afirmaciones para los Ojos
¡Os comando, oh rayos celestes, que os deslicéis a través
de mis nervios ópticos y me mostréis, y me mostréis de
verdad, que en ellos mora la luz de la Divinidad, la luz
de la Divinidad! A través de mis ojos Dios se asoma, se
asoma a través de mis ojos. Perfectos y sanos son mis
ojos: mi único ojo* superior, y mis dos ojos físicos...
Mis tres ojos, oh, mis tres ojos, cuánta luz invisible
fluye a través de vosotros, cuánta luz invisible fluye a
través de vosotros! No lloréis ya más, no lloréis más, mis
ojos de loto. No hiera ya más vuestros pétalos la
tempestad.
Venid, venid ahora, y, cual cisnes, bogad en el dulce lago
de la paz, en la aurora de la sabiduría, a través de las
jubilosas aguas de la infinita alegría. A través del
pasado, presente y futuro, la luz, la luz que es tuya, en
mi ser destelle y fluya.
Os comando, ojos del cuerpo mío, en un solo ojo único
convertíos; en un solo ojo único convertíos... Ojo que lo
vea todo y todo lo conozca, que haga que mi cuerpo
resplandezca, que mi mente resplandezca, que mi alma
resplandezca.
(* El "ojo único" u ojo espiritual, ubicado en la frente,
en el punto medio entre las cejas.)
Ejercicios paro el Estómago
De pie ante una silla, inclinarse hacia adelante,
apoyándose en el asiento. Exhalar el aliento
profundamente, contrayendo simultáneamente el abdomen, de
modo que éste se retraiga, acercándose al máximo a la
columna dorsal. A continuación, inhalar, empujando al
mismo tiempo el abdomen hacia afuera, tanto como sea
posible. Repetir doce veces. Los yoguis afirman que este
ejercicio mejora las funciones digestivas -tanto el
peristaltismo intestinal como las secreciones digestivas-
ayudando a aliviar las perturbaciones gástricas.
Ejercicio para los Dientes
Con los ojos cerrados, apretar los dientes superiores e
inferiores del lado izquierdo. Relajar y apretar luego los
dientes del lado derecho. Relajar, y apretar a
continuación los dientes frontales. Relajar, y apretar a
continuación todos los dientes simultáneamente. Cada
posición debe mantenerse durante el lapso de uno o dos
minutos, fijando la con- centración en la sensación de
"dientes apretados"; y representándose visual mente al
mismo tiempo la energía vital que fluye a través de las
raíces de los dientes, vitalizándolos y desalojando de
ellos toda perturbación.
El Paraíso Interior
El cuerpo es un jardín, provisto de los encantadores
árboles de los sentidos: los árboles de la vista, el oído,
el gusto, el olfato y el tacto. Dios -o la Divinidad
presente en el hombre- nos previene en contra del uso
inmoderado de cualquiera de los frutos de los sentidos, y
especialmente contra el empleo equivocado de la manzana de
la energía sexual, situada en medio del jardín corporal.
La serpiente de la curiosidad perversa, y la Eva -o la
emotiva naturaleza femenina- ambos factores presentes en
todos los seres humanos, les inducen a desobedecer las
Órdenes divinas. y es así como pierden los hombres la
alegría del autocontrol, siendo arrojados del edén de la
pureza y de la bienaventuranza divinas. La experiencia del
sexo trae consigo el pecado, o la "hoja de parra", esto
es, la conciencia de la vergüenza. Toda pareja conyugal
que desee tener hijos, debería concentrarse
exclusivamente, durante el acto sexual en el propósito
creador de dicha relación. La humanidad se evitaría
numerosos sufrimientos, si no buscase la comunión sexual
como un fin en sí mismo.
Métodos para el Control Sexual
Con una toalla mojada en agua fría, frótense todas las
aberturas del cuerpo, así como también las manos, pies,
axilas, ombligo y parte posterior del cuello, en la región
del bulbo raquídeo. Practíquese este método con
regularidad, cada noche, antes de acostarse. En momentos
de excitación física, respirad inhalando y exhalando
profundamente, de seis a quince veces y luego buscad
rápidamente la compañía de otros a quienes respetéis,
personas dotadas de autocontrol.
Afirmaciones de Pureza
A través de estambres y pistilos, has creado Tú las
flores, flores puras. Y a través de la unión de mis
padres, unión pura mi cuerpo has moldeado. Así como Tú
eres el creador de todo bien, así lo somos nosotros
también.
Enséñanos a crear sagradamente, santamente,
ya sea nobles hijos, o nobles ideas. Tú careces de sexo;
nosotros no tenemos sexo, no tenemos sexo. Tú nos has
creado en la pureza.
Enséñanos a crear sagradamente ya sea nobles hijos o
nobles ideas, forjados a Tu imagen.
A fin de conquistar las tentaciones, desecharé todo mal de
mis pensamientos. Retiraré mi mente de las regiones
sensoriales, presentes en la superficie de mi cuerpo, las
cuales dan nacimiento a los deseos mentales, y buscaré en
su lugar el gozo de la presencia de Dios en mi interior.
Para Curar los Malos Hábitos
Los buenos hábitos son vuestros mejores amigos; preservad
su poder, alimentándolos continuamente mediante buenas
acciones. Los malos hábitos son vuestros peores enemigos;
os fuerzan a actuar en contra de vuestra propia voluntad,
a adoptar una conducta nociva. Deterioran vuestra vida
física, social, moral, mental y espiritual. No continuéis
alimentando vuestros malos hábitos con malas acciones;
dejadles morir de inanición. La verdadera libertad
consiste en la capacidad para seguir, en toda acción, el
curso indicado por el discernimiento correcto y por la
libre elección. Por ejemplo, comed aquello que sabéis os
beneficiará, y no necesariamente aquello a lo cual os
habéis habituado. Tanto los buenos como los malos hábitos
requieren de cierto tiempo para adquirir poder. Malos
hábitos crónicos pueden ser reemplazados por buenos
hábitos, siempre que se cultiven estos últimos
pacientemente. Desalojad de vosotros los malos hábitos,
mediante el cultivo de buenos hábitos en todos los
aspectos de vuestras vidas. Como hijos de Dios, estáis
libres de toda compulsión interior; fortaleced en vosotros
la conciencia de esta libertad.
Afirmación de Libertad
Tú habitas la ley, más estás por encima de toda ley, por
encima de toda ley. Así como Tú estás por encima de toda
ley, yo estoy por encima de toda ley. ¡Oh vosotros,
soldados de los buenos hábitos, desterrad de mí todo mal
hábito, desterrad de mí todo mal hábito! Soy libre, libre
soy. No tengo hábitos, no tengo hábitos. Haré siempre lo
correcto, Siempre, siempre lo correcto, libre del poder
del hábito. Soy libre, libre soy. No tengo hábitos, no
tengo hábitos.
Afirmaciones Breves
Padre Celestial, fortalece en mí la determinación para
desechar los malos hábitos, los cuales atraen vibraciones
negativas. Y formar buenos hábitos. que atraen vibraciones
positivas. La eterna vida de Dios fluye a través de mí.
Soy inmortal. Bajo la ola de mi mente, yace el océano de
la Conciencia Cósmica.
Padre Celestial, aquí, donde Tú me has colocado, aquí
debes Tú venir a mí.
No existe película alguna de la vida, que haya sido
desarrollada por un solo actor o un suceso aislado. Mi
papel en el escenario es importante, pues sin mi
participación el drama cósmico sería incompleto.
Oraciones al Padre Celestial
Las siguientes oraciones encauzarán vuestros pensamientos
hacia la Fuente de todo bien, el Poder que yace detrás de
toda afirmación: Dios. La oración debería emplearse no con
el objeto de mendigar mercedes temporales del Señor, sino
con el fin de capa- citar al hombre para exigir el divino
tesoro que le pertenece y que, en su ignorancia. cree
haber perdido.
Puesto que la indeleble- imagen de Tu perfección mora en
mí, enséñame a borrar de mi ser todas las superficiales
manchas de la ignorancia. comprobando así que tú y yo
somos Uno.
Enséñame, oh Espíritu, a sanar mi cuerpo reabasteciéndolo
de Tu energía cósmica, a sanar mi mente por medio de la
concentración y de la alegría, y a sanar mi alma mediante
la intuición nacida de la meditación. Permite que Tu reino
interior se manifieste exteriormente.
Padre Celestial. enséñame a recordarte en la pobreza y en
la prosperidad, en la enfermedad y en la salud, en la
ignorancia y en la sabiduría. Pueda yo abrir mis ojos,
cerrados por la incredulidad, y contemplar Tu luz, luz que
sana en un instante.
Divino Pastor, rescata las ovejillas de mis pensamientos,
perdidas en el desierto de la inquietud. y condúcelas al
sagrado redil de Tu paz.
Amado Dios. pueda yo saber que Tu invisible manto
protector me rodea siempre, ya sea en la dicha o en el
dolor, en la vida o en la muerte.
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