|
Cerrando
círculos, cerrando etapas, un maravilloso escrito de Paulo
Coelho, que recomiendo y puedes encontrar en esta Web, puede cambiar
tu vida, siempre y cuando estés preparado para las palabras del
Maestro. Y no es que llame maestro a Coelho, cualquiera puede ser tu
maestro, cualquier persona que tenga algo para decirte, puede
enseñarte eso en lo que no habías reparado hasta ese preciso
momento en que lees o escuchas esas palabras. No importa quien las
diga o las escriba, es que tu Ser Superior en ese momento y no otro,
estaba preparado para
oírlas.
Es necesario reconocer cuando algo se termina en la vida, cuando una
etapa terminó, un noviazgo, un matrimonio, una amistad o un trabajo.
Sobre esto último voy a hablarte.. quizás permanecemos en el porque
satisface nuestras necesidades mas urgentes como comida, vestido,
etc., después por costumbre, comodidad, no digo que en todos los
casos sea así, pueden existir aquellos en los cuales creces y
disfrutas de la vida porque estas haciendo lo que te gusta, ese,
lamentablemente no fue mi caso.
Después pasan los años y bueno, ya estas mayor para buscar
otra cosa mejor, algo que realmente te haga sentir bien y la
sociedad actual te decreta viejo antes de tiempo. Y seguís
allí, invernando, vegetando, haciendo las cosas por inercia, y
después llega un tiempo en que va sufriendo tu alma, esa es la forma
que yo la llamaría, sufrimiento del alma. Al principio no se
nota, pero con el tiempo, con este tipo de padecimientos se van
muriendo los sueños...y creo que eso es lo peor que puede pasarle a
un ser humano.
Y de pronto te das cuenta que no va mas, que ese matrimonio, ese
hombre, esa mujer, ese trabajo, no va mas, no lo querés mas, no es
para vos, lo fue para la persona que fuiste hace unos años, pero ya
cambiaste y no sos el mismo y no vale la pena seguir insistiendo.
Como dice Coelho, hay que cerrar capítulos, vinimos al mundo sin ese
adhesivo, nadie ni nada es imprescindible en el mundo ni en tu vida,
ni siquiera tu lo eres. Y el cambio exterior es la expresión de un
cambio interno, de un crecimiento, y los seres humanos no somos
entes quietos, evolucionamos porque esa es la Ley, y no hablo de
Darwin y su evolución, sino de las Leyes Divinas de la creación que
hacen que todos tengamos que evolucionar nos guste o no, vinimos a
crecer y a aprender y no hay vuelta de rosca.
A algunos nos puede llevar mas tiempo que a otros pero al final
siempre crecemos, por eso no tratemos de permanecer con
"eso" pensando que es imprescindible en nuestra vida...sino alimenta
nuestros sueños, no nos sirve y hay que cerrar ese capitulo, porque
generalmente se abre otro que puede ser mejor.
Empecé diciendo que cerrando círculos de Coelho puede cambiar tu
vida, a mi me la cambió. Quizás porque lo leí en el momento preciso,
porque estaba preparada para el cambio que ya se estaba gestando en
mi interior. Permanecí en mi trabajo durante casi 26 años, un lugar
donde fui feliz pero la mayoría de las veces me sentí prisionera, a
veces pensaba que estaba pagando por una culpa que no sabia cual
era, un lugar donde no crecía. No encontraba la salida porque a
medida que pasaba el tiempo se me escapaban las posibilidades de
encontrar otro empleo que me permitiera criar a mis hijos como lo
hice, sola. Pero llego un momento en que la chica alegre y de buen
humor que entró, se transformó en una sombría mujer que ya no reía.
En ese momento me diagnosticaron Fibromialgia, y que iba a hacer,
enferma, con mas de cincuenta años, me faltaba diríamos poco para mi
retiro jubilatorio, era una locura irme, y bueno a los que me
llamaban loca les doy motivos para afirmar su comentario. Pero como
dije, estamos para crecer, para evolucionar, y yo estaba preparada,
así que cerré un capitulo importante en mi vida. Y como le dije a
una alta autoridad, ya no tenia mas miedo, no les temía mas.
Ya no iba a permitir mas abusos, ni malos tratos psicológicos, solo
por el hecho que la sociedad ya me considere vieja. Posiblemente
ahora tendría miedos nuevos pero esos los había superado. Así que
cerré ese capitulo en mi vida.
A los que me acompañaron en este
proceso de mi vida laboral, gracias, a los que me ayudaron y a los
que no también, porque sin ellos no
hubiese tomado hoy esta decisión que espero cambie mi vida.
Con estas palabras me despido de mi Obra Social querida, la que alimentó mis
hijos durante tantos años, ahora que mis hijos crecieron, digo adiós
con cariño, segura que a la
Institución no la hacen sus autoridades, sino su gente.
Ahora si
intentaré revivir mis sueños, que espero estén solo dormidos.
 |
Namasté, que la luz siempre te acompañe.
Cris Carbone®
|
|