|
La Salud es lo más importante de
la vida, puesto que si carecemos
de ella no podremos disfrutar de
la juventud, belleza, amor,
dinero, y demás bienes que
poseamos.

Cuando haces
afirmaciones abandonas el papel de víctima. Ya no te sientes impotente, y
reconoces tu propio poder.
Una afirmación es un punto inicial, algo que abre el camino. Por medio de ella
dices a tu subconsciente: «Asumo la responsabilidad me doy cuenta de que puedo
hacer algo para cambiar». Si repites a menudo la afirmación, o bien estarás
listo para dejar que lo que sea suceda, y la afirmación se volverá verdad, o
se abrirá ante ti un camino nuevo. Quizá tengas una idea brillante o un amigo
te llame para decirte: « ¿No has intentado nunca hacer esto?», y te verás
guiado a dar el paso que te llevará a sanar.
Las afirmaciones proporcionan a tu subconsciente algo sobre lo cual trabajar
en el momento.
"Estoy abierta y receptiva"
Cuando hacemos afirmaciones creamos lo bueno en nuestra vida, pero si alguna
parte de nosotros mismos no cree que seamos dignos de ello, nuestras
afirmaciones no se harán realidad, entonces seguramente diremos: «Las
afirmaciones no funcionan», pero eso no es cierto. Si no conseguimos lo que
queremos es porque no creemos que nos lo merecemos.
Debemos tomar conciencia de qué es lo que creemos.
Fragmento: Pensamientos del corazón. Un tesoro de sabiduría
interior. Louise L. Hay

Como en todo lo que te sucede en
la Vida, tu cuerpo es un fiel
reflejo de tus creencias y en ti
reside la capacidad de recobrar,
la Salud que por derecho te
pertenece y que por ignorancia y
malos hábitos has perdido.
Aquí no se instando a nadie a
dejar los tratamientos médicos que
estén realizando actualmente, sino
de participar activamente en el
proceso de sanación.
Tú misma te enfermaste con tus
hábitos autodestructivos,
descuidos, malos pensamientos y
sentimientos, así como pudiste
enfermar tu cuerpo también puedes
curarlo.
Con esto quiero decir que no te
quedes pasivo, dejando que las
medicinas y los médicos hagan su
trabajo, sino que entres en acción
y recuperes el poder que tienes en
tu interior para ponerlo a
trabajar para curarte.
¿Cómo? Pues haciendo una profunda
limpieza mental, quitándonos todos
lo miedos, rencores, culpas, y
demás bloqueos. Teniendo
pensamientos, positivos y de amor
por uno mismo y rodearse de buenas
vibraciones.
Busca toda la información que
puedas sobre tu enfermedad y los
diversos métodos para curarla, ve
a un nutricionista ya que una
buena dieta ayuda a tu cuerpo.
Ten en cuenta que los tratamientos
médicos pueden llegar a curarte
pero si no has hecho tu cura
interior, si no te has quitado de
la creencia que te creó esa
enfermedad, será solo cuestión de
tiempo en que te surja otro
achaque. Debes comprender que eres
cuerpo, mente y alma, y que si
quieres estar libre de malestares
lo trates como un todo, es decir
holísticamente.

Mi salud es perfecta.
Cuido mi cuerpo con amor.
Todos mis órganos funcionan
perfectamente.
Me siento llena de energía y de
vitalidad.
Lleno de amor a cada una de las
células que hay en mi cuerpo.
Me perdono por todos los errores
del pasado.
Decido ser mejor persona y me
merezco mejorar.
Me lleno de sentimientos
positivos.
Mantengo mi buen humor y alegría y
eso me ayuda a curarme.
Sé que tengo el poder de curarme y
lo uso a mi favor.
Creo plenamente que el proceso de
curación está en marcha.
Estoy en paz porque sé que mi
cuerpo se está sanando.
Creo nuevos hábitos que cuidan mi
cuerpo.
|