En una charla hace unos pocos días, con una amiga muy querida y comentándole lo que me estaba sucediendo, ella me dijo: -Como que estas mas indulgente, ¿no?. Y  esa es una buena palabra: indulgencia. Buscando en el diccionario, la palabra esta relacionada con los conceptos de pecado, penitencia, remisión y de purgatorio pero me quedo mas con: Indulgentia: bondad, benevolencia, gracia, remisión.  Quizás antes en el fervor de mi juventud necesitaba  tener siempre la razón, olvidaba la razón del otro, los deseos del otro, no escuchaba porque estaba pensando que iba a contestar.


La vida es maravillosa, aprendes a ser hija cuando eres madre, aprendes de la juventud cuando ya no la tienes. Por lo tanto a veces, no comprendemos, no escuchamos al otro, al prójimo, al amigo, al compañero, al amante, al novio, al hijo. Siempre tiene que prevalecer nuestra razón, nuestra verdad. Pero hay tantas verdades como gente hay en el mundo. Cada uno tiene su propia y valedera verdad. En pos de defender lo que uno cree que es cierto, pero no es cierto para el otro. Así, empiezan las guerras entre gobiernos, muere mucha gente, se separan familias, etc., se divorcian matrimonios, se pelean amigos. Sufrimos dolores que pudimos haber previsto o evitado.
Hoy no defiendo mi verdad con tanto fervor, hoy escucho al otro, para ver si en una de esas tiene razón y la errada soy yo... Y me pregunto: ¿Escuchamos siempre al otro? ¿Nos ponemos en su lugar?, ¿Tratamos de entenderlo?. Dice el refrán: "Antes de hablar del caminante camina dos leguas en sus sandalias" y debemos
intentar tener empatia, ponernos en lugar del otro, pensar como si uno fuera el otro para tratar de entenderlo, de comprender como ve el, el mundo.
Pensar que tenemos diferentes grados de cultura, de educación y que no todos piensan como nosotros.
Juzgamos y nos sentimos heridos por que los otros, el prójimo, no hace lo que nosotros "consideramos correcto" y no tenemos en cuenta que lo que es correcto para nosotros no necesariamente tiene que ser correcto para los demás.
 

Y entonces, si, es cierto estoy siendo mas indulgente, estoy tratando de ponerme en lugar del otro, al menos lo intento, a veces me salen las viejas mañas, y tengo la lengua presta para opinar y juzgar, pero trato de darme cuenta y volver a este camino que emprendí y no puedo dejar.


Aprendamos también a ser indulgentes con nosotros mismos y no juzgarnos ni culparnos, sino amarnos, y si...a veces nos equivocamos, no hacemos lo que creemos esta bien, pero debemos mirar todo desde todas las ópticas posibles. Debemos amarnos a nosotros mismos y perdonarnos.
Gente querida, estamos en época de cambios, que podamos ser faros de luz, llenemos nuestro corazón de amor y entonces si algún día, convertiremos la utopía de un mundo mejor, pero no esperemos que empiece el otro...empecemos hoy nosotros, cada uno desde nuestro lugar.
Fijémonos en lo que nosotros hacemos sin importarnos lo que hace el otro, si cada uno se fija en sus propios actos, no hace falta de andar mirando lo que hacen los demás...¿Utopía? Por ahí, si, pero que linda no!!!! Yo empecé, si quieres tu que me lees, puedes también al menos intentarlo.

 

Hoy me amaré a mismo como a los demás.
Hoy intentaré no enojarme si no me salen las cosas como planeaba.
Hoy utilizaré aunque sea una hora en pensar cosas buenas y enviar paz y amor al planeta.
Hoy pensaré que la paz es posible si consigo estar en paz conmigo mismo.
Hoy intentaré no juzgar, no hablar mal de mis amigos, de mis familiares, etc.
Hoy no pensaré mal de mi mismo, ni me exigiré mas de lo que puedo.
Hoy trataré en lo posible ser todo lo feliz que pueda.

 

Namasté, que la luz siempre te acompañe
 

Cris Carbone®

 


 

 

     

 

Agradezco  a mi querida amiga Iris-Azul  por tan bello set.