|
Meditación sobre los tesoros de nuestro niño
interior...
Muy dentro de nosotros vive el niño que una vez
fuimos. Para la mayoría de nosotros, nuestro
niño interior yace oculto bajo las capas que
hemos puesto para convertirnos en adultos. En
nuestra prisa para vestirnos y vivir como
adultos, tal vez hemos olvidado la sabiduría y
la inocencia que una vez poseímos cuando éramos
niños.
Durante la meditación, podemos conectarnos con
nuestro niño interior y recuperar lo que hemos
olvidado. Iniciarla encontrando una foto de ti
mismo de niño, que puedes mirar durante unos
minutos. Fotos escolares funcionan muy bien para
ayudarte a conectarte con esta parte tuya.
Siéntate en una posición relajada, cierra los
ojos y respira profundamente. Ten la intención
de que te vas a conectar con tu niño interior.
Espera a que aparezca una imagen de ti mismo de
cuando eras pequeño en tu imaginación. Ve como
tu ser adulto abraza a tu niño interior. Escucha
lo que te dice tu niño interior.
Tal vez quiera darte la respuesta a una pregunta
que has estado considerando por un largo tiempo.
Después de todo, cuando eras niño, no tenías que
buscar fuera de ti para saber cómo te sentías o
lo que era verdadero para ti.
Siempre supiste las respuestas. También puede
haber un dolor de una herida de tu niñez que
ahora puedes sanar hablando con tu niño interior
y ofrecerle la sabiduría y la perspectiva que
llega con la madurez. O, ¡quizás sólo has
olvidado como ver al mundo con la maravilla y la
esperanza de la niñez! Y a tu niño interior le
gustaría recordar cómo.
Dile a tu niño interior que lo amas y que lo
protegerás de cualquier daño. Abrázalo y dile
que siempre estarás para él. Permite que tu niño
interior esté siempre para ti. El conectarte con
tu niño interior con una meditación es una
herramienta muy útil, pero también te puedes
conectar sin necesidad de meditar.
Sal a jugar, cómprate un helado, camina en el
parque. Permítete reír y divertirte. Date
permiso de ser tan sabio como tu niño interior
para que puedas dejar de enfocarte en lo que no
es importante y comiences a vivir como si cada
momento fuera precioso. Tu vida estará más llena
de plenitud y alegría.
EL AMOR NOS EXTIENDE SUS BRAZOS...
Desconozco
su autor

|