|
¿Morir?
E ste artículo está dedicada a cada ser humano
que está muriendo, tiene una enfermedad terminal, a quien le teme a la muerte, a los que
estamos vivos, pero moriremos y a los que están
muertos en vida.
Tengo 5 meses pensando en la muerte, se me ha
aparecido de diferentes maneras y quería
compartir este pensamiento con ustedes. Por un
tiempo pensé que tal vez era una preparación
para asumir mi muerte cercana, pero les digo
estoy sana y feliz. Así que no entendí porque en
mi alma la idea me rondaba continuamente.
Cuando tenía como 13 años, cuando oía de la
muerte de algún amigo de mi papá o lo veía en la
televisión, se me hacía irreal, lejana y sentía
que a mí nunca me pasaría.
Luego con los años, mi mente asumió que algún
día remoto moriría, pero mi alma no lo compendió
hasta hace poco.
El problema es no aprovechar el tiempo que
tenemos de vida.
Viví siempre con la idea de aprovechar al máximo
todo, porque la vida es corta, se acaba y hay
que darnos calidad de vida, amor, alegría.
Pero hace 5 meses, mi alma asumió la muerte. Al
principio la vi como mi enemiga, me quitaría el
amor de mis seres queridos, me quitaría el
sentir, el tocar, el expresar amor, correr,
saltar, reír, mirar el mar, sentir tristeza,
dolor. Me quitaría todo. Y eso me desesperaba.
Pensarán que cual es la necesidad de
atormentarme con esas ideas. Ahora luego de
haberme peleado con ella, odiado y aceptado, les
digo que la muerte es mi mejor amiga, es la que
todos los días me recuerda sonreír, soñar,
correr, saltar, respirar, perdonar, amar con
toda mi alma sin miedos y con todo lo que puedo
dar, si me lastiman por lo menos fui capas de
dar, de entregar y sentir.
Ahora cuando la gente comenta: ¡Pedro murió,
pobrecito!. Pienso que todos vamos a morir,
todos vamos a afrontar la muerte, a los 15 años,
a los 50 años o a los 119 años. Pero vamos a
morir. Así que el problema no es morir, pues
todos pasaremos por eso. Algunos jóvenes, otros
aún niños, muchos por enfermedad, cáncer, SIDA,
ó por vejez. Todos vamos a pasar factura. Así
que ese no es el problema.
El problema es estar muerto en vida, no
aprovechar la vida, los sueños. El problema es
vivir por inercia. No experimentar la vida.
Ayer, estaba en el metro y veía a cientos de
personas,
entrando y saliendo, terminando su
trabajo, yendo a sus casas, y me preguntaba
cuantas de esas personas, estaban muertas en
vida, y vivían por inercia, por lo que otras
personas le habían dicho que era la mejor manera
de vivir, haciendo lo que no les gustaba,
soñando con ser artistas, cantantes, actores,
zapateros, mecánicos, jueces, surfistas y
trabajando como médicos, computistas, amas de
casa.
El mundo esta al revés, hay mecánicos trabajando
como médicos, y jueces trabajando como zapateros.
Y muchos no son felices, porque no están
cumpliendo su misión de vida.
Y la muerte es la que hace que reacciones, no
tienes tiempo, ni te constan las otras vidas,
solo tienes esta vida, y no la estas
aprovechando.
Muertos en vida, hay muchas personas así. Ya
están secas. Ya no son capaces de ver un
atardecer extasiados, ni pueden sorprenderse con
una flor, todo les parece tan gris.
Nacimos en una sociedad que nos enseña que para
ser felices tenemos que cumplir con una
filosofía: nacer, crecer, estudiar, graduarte en
la universidad, trabajar en una compañía
prestigiosa, tener mucho dinero, éxito y poder.
Casarte con un hombre o mujer exitoso también y
tener hijos exitosos. Y somos exitosos para la
sociedad, pero estamos muertos en vida, si no
somos capaces de ver más allá de esas cosas
banales.
Estamos muertos si no somos capaces de ver más
allá de un titulo universitario.
Estamos muertos sin no somos capaces de entregar
el corazón al amor, amando totalmente.
Estamos muertos si no somos capaces de
extasiarnos por la naturaleza, un abrazo, una
mirada, una flor, una palabra.
Estamos muertos si pensamos que el matrimonio
son dos personas que se pertenecen, se juzgan y
no permiten que la pareja crezca.
Estamos muertos si no somos capaces de ver en la
otra persona, más allá de sus malos modos, su
rabia, su antipatía, un ser humano que ha tenido
un mal día, o sufre y está deprimido. ¡Nadie que
sea feliz, maltrata, ni hiere a otra persona,
está muy ocupada siendo feliz!.
La vida como nos la han enseñado es dura,
triste, con robos, asesinatos, envidia, egoísmo,
dolor, desamor, pobreza, lucha. Pero lo que
hemos olvidado es que en nuestro interior esta
ese mundo que podemos crear lleno de amor,
alegría, gozo, cariño, abrazos, risas,
felicidad, prosperidad, abundancia y dicha.
Comenzando por nosotros mismos, construyendo un
mundo interno hermoso, podemos comenzar a crear
la Venezuela y el planeta tierra que todos
deseamos.
El trabajo es duro, pero ya hay gente trabajando
en cambiar las cosas. Así que únete.
¿Y la muerte?
Es tu mejor aliada. Gracias a ella, puedes ver
que clase de vida quieres tener. Puedes seguir
igual, total, morirás y todo se acabará. O
puedes vivir cada día como el último realmente.
Capas mañana no estés, pero al menos hoy viviste
verdaderamente.
Se que los que están enfermos, están muriendo,
es fuerte. Es difícil, saber que dentro de poco
te iras. Siento el dolor en mi alma. La vida se
les va. ¿Pero saben que?, a todos se nos va la
vida, y todos moriremos, aunque vivamos hasta
los 90 años, moriremos, desapareceremos. Nadie
quedará, todos pasaremos por ese momento. Y hay
muchos que se van sin saberlo, y dejan de vivir.
Vivan cada día, como el último día.
Marie Rose Indjayan
Puedes bajar
libros de autoayuda sobre este tema en la sección
Libros
|