Perdonar

No hace falta saber cómo perdonar. Basta estar dispuesto a hacerlo, del cómo ya se ocupará el universo.

Louise Hay
 
 

Me gusta la sensación de libertad que siento
cuando me quito la pesada capa de críticas, miedo, culpa, resentimiento y vergüenza.
Entonces puedo perdonarme a mi y perdonar a los demás.
Eso nos deja libres a todos.
Renuncio a darle vueltas y más vueltas a los viejos problemas.
Me niego a seguir viviendo en el pasado.
Me perdono por haber llevado esa carga durante tanto tiempo, por no haber sabido amarme a mí ni amar a los demás.
Cada persona es responsable de su comportamiento, y lo que da, la vida se lo devuelve.
Así pues, no necesito castigar a nadie, todos estamos sometidos a las leyes de nuestra propia conciencia, yo también.
Continúo con mi trabajo de limpiar las partes negativas de mi mente
y dar entrada al amor.
Entonces me curo.


Louise L. Hay

TRATAMIENTO DE PERDÓN Y LIBERACIÓN

Hoy es otro precioso día sobre la Tierra y vamos a vivirlo con alegría.

Nadie puede arrebatarme jamás aquello que es mío por derecho propio.

Aunque es posible que no sepa cómo perdonar, me dispongo a comenzar el proceso, sabiendo que encontraré ayuda en todos los aspectos de mi vida.

Elijo perdonar a todo aquel que alguna vez haya hecho algo negativo. Éste es mi día del perdón. Me perdono por todo el daño que hice en el pasado, a mí y a los demás. Me libero de la carga de la culpa y la vergüenza. Me alejo del pasado y vivo en este momento con alegría y aceptación.

Ellos son libres y yo soy libre. Somos uno con el poder que nos ha creado estamos seguros y a salvo.

Y todo está bien en nuestro mundo.

Así Es. Gracias Amado Universo.
 

Louise L. Hay

 


Perdonar
Por Louise Hay

Nunca conseguimos ajustar cuentas. La venganza no funciona, porque lo que enviamos hacia afuera vuelve a nosotros. Alguien tiene que dejar de devolver la pelota.

Me libero de todas las viejas heridas y me perdono. Cuando te aferras al pasado con amargura y cólera, y no te permites experimentar el presente, estás desperdiciando el día de hoy. Si te aferras durante largo tiempo a la amargura y al resentimiento, eso quiere decir que necesitas perdonarte a ti mismo, no a otra persona.

Si te encariñas con tus viejas heridas, te castigas aquí y ahora. Muchas veces, estás prisionero de un resentimiento idealizado.

¿Quieres tener razón o quieres ser feliz? Perdónate, y deja de una vez de castigarte. No hace falta saber cómo perdonar. Basta estar dispuesto a hacerlo, Del cómo ya se ocupará el Universo.

Perdono todas las experiencias pasadas.

Cuando se menciona la palabra perdonar, ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza? ¿Quién es la persona o cuál es la experiencia que sientes que jamás olvidarás, que nunca podrás perdonar?

¿Qué es lo que te mantiene atado al pasado? Cuando te niegas a perdonar, te aferras al pasado y así es imposible que vivas en el presente. Y sólo viviendo en el presente puedes crear tu futuro.

Al perdonar te haces un regalo: te liberas del pasado, de las experiencias y las relaciones pasadas; te permites vivir en el presente. Cuando te perdonas y perdonas a los demás, eres efectivamente libre.

El perdón siempre va acompañado de un tremendo sentimiento de libertad. Con frecuencia necesitarás perdonarte por soportar experiencias dolorosas y no amarte lo suficiente como para apartarte de ellas.

 

Ámate, perdónate, perdona a los demás y vive en el momento. Mira cómo se van yendo la vieja amargura y el antiguo dolor si los dejas, y cómo se te abren de par en par las puertas del corazón. Cuando te diriges a los demás desde un espacio de amor, estás siempre a salvo.

Perdona a todo el mundo. Perdónate. Perdona todas las experiencias pasadas Eres libre.”

 

El asunto se puede aplicar a personas , a familias, a comunidades, a países.

El asunto es sobre qué construyo el futuro? Sobre qué sentimientos? sobre qué realidad no resuelta?

El deseo de venganza no es más que un sentimiento de ira , de odio o de impotencia no resuelto. Hay una hoja en blanco por delante. ¿ Qué vamos a escribir allí? Reclamos? Resentimientos? Remordimientos? Rencores?

No se trata de no decir lo que pensamos acerca de los malos actos de otras personas o grupos de ellas. Se trata de recordar en todo momento que nosotros mismos somos también presa de errores que han contribuido a que esos malos actos nos afecten o nos influyan de tan mala manera. No es qué nos pasa sino qué hacemos con lo que nos pasa.

Emprender lo único que podemos, ir trabajando otro camino con actos distintos que puedan ir influyendo de otra manera en las otras personas o grupos de personas para que haya un resultado distinto. Lo demás es seguir haciendo hondos trillos alrededor de los mismos círculos. Hondos, tan hondos, que se levantan sus bordes como paredes y no nos dejen ver el ancho y vasto territorio que está disponible para recibir nuestra maravillosa capacidad co-creadora.

 

 

 

 

                      

 

 

Cris Carbone