Según determinadas creencias espirituales, recogidas entre tanto leído y escuchado, pero sobre todo lo que el Ser Interior siente como verdadero, aunque la verdad absoluta no existe, sino fragmentos de verdades que forman "la Verdad", decía, según creencias espirituales, venimos al mundo a aprender determinadas lecciones, todo esto ayudado por Seres, Maestros,  que nos sugieren nuestras necesidades de aprendizaje, y también en esta elección de vida o encarnación, elegimos nuestra familia, nuestros padres, país, etc. Ellos nos darán las pautas necesarias para nuestro aprendizaje (cuerpo, salud, genética, etc.,) y a su vez ellos también vienen con su propia educación o karma, diríamos.
Todo esta entrelazado, todos aprendemos, de lo bueno y de lo malo que nos pasa.
En esta vida, he tenido dos hijos, he podido tener mas, pero he coartado la llegada de otros, y eso es algo por lo que pediré perdón siempre pero mas que nada debo perdonarme a mi misma, será mi deuda karmica, pero de estos que si he aceptado, me he encargado lo suficiente como para que lleguen a ser seres adultos, padres de familias, gente de bien... Pero todos los padres nos preguntamos, ¿le he dado lo mejor de mi?, ¿he hecho las cosas bien?, y por lo visto me he equivocado en muchas cosas...
Los obstáculos que debe uno afrontar son muchos, pero en lo que uno puede darse cuenta de haberse equivocado es en haberlos sobreprotegido. Uno sabe que el camino es escarpado e intenta minimizar los problemas haciéndose cargo de todo, pero eso no esta bien. Menos seguir haciéndolo de adultos...pero como hace una para desprenderse de este rol de madre que se incorporó tan fuerte en nuestro ser.

Debemos dejarlos tener sus propias experiencias sean estas buenas o malas, son propias y por lo tanto le traerán su aprendizaje. no podemos hacer nada para las mismas no sean tan duras. Solo estar presente y bien, y amarlos...es todo lo que uno puede hacer y eso es mas que suficiente. Y hacerles saber que mientras los padres estamos aquí, siempre pueden venir a refugiarse en un abrazo, y por un instante, solo un pequeño instante, olvidar que han crecido y y en nuestro regazo...olvidar cualquier pena que los embargue.

Pero también debemos tener en claro que hicimos lo mejor que pudimos en ese momento. Aceptar los hechos de nuestro pasado como padres y como mujeres y hombres y perdonarnos los errores que hemos cometido.
Eso es aprender a amarse a uno mismo y de esa forma poder amar mejor a los demás.
Una pauta que nos da que las almas vienen con diferentes procesos de evolución son que todos los hijos son diferentes y por cosas que aun no entendemos, pese a haberles dado la misma dedicación y amor, no todos entienden lo mismo, a algunos les alcanza y les sirve, otros siempre nos pasaran factura por algo que no hicimos y hasta de algunos podemos recibir dolor y rechazo.

Si bien es un tema muy amplio lo mas importante es el amor y el perdón, el amor hacia nuestros hijos y nosotros mismos, el amor es el lazo mas fuerte que existe, y saber entender y perdonarnos las equivocaciones tanto propias como de ellos...
Pero creo que en algo estaremos todos de acuerdo, los hijos es lo mejor que puede habernos pasado en la vida...

Namasté, que la luz siempre te acompañe.

Cris Carbone®

 

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