TIEMPO DE CRISIS

Creo que no hace falta recordar que estamos en crisis. Cada uno la está viviendo de un modo concreto, a veces doloroso y angustioso.
Los que están en el número de los desempleados la viven con una intensidad mucho más fuerte. Generalmente en todas las crisis son los más pobres, los excluidos, los emigrantes, los campesinos y parte de la clase media que va perdiendo su poder adquisitivo, los que sufren las consecuencias de las mismas. Sin duda, tú mismo eres uno o una de los que están inmersos en ella y de los que ven con cierto temor la meta a donde puede conducirnos la situación que vivimos.
En esta circunstancias se hacen estudios diversos, se buscan causas, se investigan los hechos y los causantes de los mismos, se hacen encuestas, estadísticas. Se habla de que ha llegado el fin de un sistema dominante económico y que es necesario abrir nuevos cauces para llevar a la sociedad por otras rutas que permitan algo nuevo y no volver a la realidad presente.Se mencionan a las tres personas más ricas del mundo que poseen activos que superan toda la riqueza de los 40 países más pobres donde intentan sobrevivir unos 600 millones de gentes Se nos recuerda que 257 personas acumulan más riqueza y medios de producción y consumo que 2.800 millones de seres humanos que habitan el mismo planeta. Y si esto, a modo universal, te llama la atención, sería bueno hacer un estudio más concreto país por país. Entre ellos, hay
países como Guatemala, un pequeño país centroamericano, unas  trescientas familias dueñas de fincas industriales y militares controlan el 72% de riqueza de esa república que antes formaba parte del grupo de las tristemente famosas Repúblicas bananeras. El resto engrosan el grupo de los pobres. Hoy estas Repúblicas deberían llamarse narcotraficantes, no productoras a gran escala, sino creadoras de rutas de distribución.
Sabes que las reacciones han sido diversas, pero en el fondo se están invirtiendo millones para mantener un sistema que ha demostrado que es inhumano y que ha creado enormes distancias entre ricos y pobres. Estoy segura que al mirar la situación actual estarás pensando que la crisis es algo más que una crisis económica y financiera. Estamos también en una crisis ambiental, donde se está destruyendo la tierra en miras al lucro y a la avaricia de los poderosos. No es de extrañar que surjan entidades y movimientos que intentan lograr una justicia, una paz y una conservación o integridad de la creación o del cosmos. Pero sin duda estarás de acuerdo que la crisis va más lejos aún. Estamos en una crisis de humanidad, de valores y principios, de sentido que llene la vida de los seres humanos.

 

Los criterios egoístas e individuales, el afán de tener, gozar y aparentar más de lo que es, van convirtiendo a la persona en un mero objeto al servicio del lucro, de la guerra con fines económicos, de la fuerza y de la violencia de los poderosos.
A ausencia de amor y el imperio del egoísmo siempre ha conducido a la deshumanización, a la descristianización y a la lucha del hombre contra el hombre.
Esta crisis, yo creo que es peor, pero es una ocasión única y valiosa si sabemos hacer uso
de ella, con inteligencia y nos lanzamos los cristianos y los hombres y mujeres de bien
a aprovecharla, para cambiar nuestros propios defectos o tendencias a "despilfarrar".
Que nos sirva para cambiarnos a nosotros mismos y a la propia sociedad. ¡Animo! y ¡Adelante!... que "de cobardes nada se ha escrito".

Maica
 

   

         


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